jueves, 19 de marzo de 2020

MANDALA MÁGICO

Estuvimos sordos, ciegos, ocupados, distraídos, ensimismados, obtusos, necios, …, pero llegó ese día en el que tuvimos que parar, porque al fin la Tierra se hizo escuchar. Y que mejor oportunidad la de construir un mandala mágico en el que podamos representar todo lo que nos preocupa, ocupa e interesa, una representación con poderes sanadores y purificadores.

El mandala es una estructura de diseños concéntricos que representan la composición del universo y de la naturaleza. Es una palabra de origen sánscrito y significa círculo; representa la unidad, la armonía y la infinitud del universo mediante el equilibrio de los elementos visuales

Comenzamos con el centro del mandala, un círculo en el que los cuatro elementos naturales: agua, tierra, fuego y aire aparecerán rodeado por esa esencia en la que nuestro ser habita. A este gran círculo le continúa otro rodeado por una gran flor en la que el silencio nos permitirá meditar para conectarnos con nosotros mismos y después con los demás.

A esta inmensa flor le seguirá un círculo en donde la solidaridad, la comprensión, el amor, la fe y la esperanza se entrelazarán para dejar salir todo lo que nos asfixia y no nos impide continuar.

Luego aparecerán las preguntas, las dudas, los cuestionamientos, seguidos por inmensos puntos suspensivos y una gama inmensa de colores que nos permitirán volar, crear, soñar, porque es momento de ser creativos y de no bajar los brazos.

Los colores perfectamente colocados han formado una figura maravillosa que nos invita a ser y a unirnos con el universo que nos rodea para así poder estar en paz y armonía desde este mandala mágico lleno de fe y esperanza, iluminado por el amor que en todos nosotros habita.

Andrea Calvete