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Mostrando las entradas de octubre, 2015

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ROMPECABEZAS

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Las piezas del rompecabezas suelen encastrar en forma perfecta, cada una en su debido lugar encaja de modo único, donde la magia de cada elemento despliega una energía especial e insustituible. De pronto, una pieza se rompe o falla, y todo parece desmoronarse, romperse en mil pedazos. Es así que al mirar al vacío flotan sin ton ni son las piezas desprendidas que buscan volar en fuga ante el desperfecto. Pero en el caos aunque suene utópico existe una extraordinaria belleza, que despierta la creatividad y la pasión a través de su alocada y desmesurada existencia. ¡Qué absurda monotonía, si todo saliera perfecto sin desajustes o problemas! Posiblemente la vida se tornaría en un tedio difícil de soportar. Sin embargo, de la adversidad suele salir la perfección, el pulido acabo, producto del intenso trabajo por la reconstrucción. Reconstruir requiere comenzar a trabajar sobre lo que por diferentes causas ha quedado roto, o ha sufrido un desperfecto. ¿Quién no se ha clavado una

CUANDO LAS PALABRAS SABEN A POCO

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Hay momentos en que las palabras saben a poco, parece que los sustantivos y adjetivos escasearan, los verbos disminuyeran… sin embargo, el silencio corta el aire, se interpone entre lo que queremos decir y lo que se nos dice. Quizás este silencio sepa de muchas respuestas: de lágrimas sostenidas, de palabras omitidas, de pensamientos furtivos, de frustraciones, de pasiones, deseos, emociones vividas, de caminos por andar, o quizás mal recorridos… ¡vaya uno a saber! También las palabras pueden ser rígidas, austeras, pálidas y poco convincentes. Con esto no defiendo a las que en exceso imponen sus elogios desmesurados, que huelen a exceso de perfume y adorno. Posiblemente, las sinceras y nítidas, las dichas desde el corazón sean las justas y perfectas, porque ellas encierran lo que viene desde adentro con honestidad, sin prejuicios ni preconceptos. ¿Por qué saben a poco? Porque quizás no sean las que deseábamos escuchar, o porque tal vez nuestros labios pronunciarían otras dif

CARUSO NO PARA DE CANTAR

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A lo lejos se empezó a percibir el canto de Caruso, repetitivo e inseguro, denotaba que eran los primeros trinares de su corta existencia. Esa melodía la había dejado de escuchar el verano ya pasado, con alegría pensé: “Nuevamente el pájaro que canta sin cesar de la mañana a la noche con intensa armonía” Aunque debo confesarles que el primer intérprete de este cántico había desaparecido en la primavera pasada, pero al llegar el verano un nuevo discípulo se presentó alegremente y entonó muy a destiempo la melodía. Tras esforzados méritos se sintió feliz de continuar con el legado de su familia. ¡Qué impresionante pensé, cómo de generación a generación los pájaros son capaces de emitir sus cantos, sus sonidos distintivos, y transmitir tan claramente sus notas musicales como si hubieran sido escritas en el pentagrama de la vida! Es alucinante verlos reposar en la horqueta de un árbol, apacibles, seguros y dispuestos a emitir guturales sonidos con el sólo fin de embellecer la arm