DESAPRENDER LO APRENDIDO
En la medida que caminamos vemos que mucho de lo que hemos incorporado a nuestros días carece de sentido, molesta o ya no hace falta. Desaprender lo aprendido requiere de paciencia, humildad y sabiduría, pues implica enfrentar nuestras carencias, baches y oscuridades. Asimismo, lo que hemos aprendido ha sido porque de alguna manera nos lo han enseñado, ¿pero todo lo hemos incorporado en el libre uso de nuestras facultades, conscientes de que eran conocimientos necesarios e importantes en nuestros días?... Y aunque lo fueran, podemos haber recapacitado y comprender que ahora nuestra realidad es otra muy diferente y distante a ese punto de partida. Evidentemente, evolucionamos, crecemos, cambiamos, porque el devenir no es estático, así nosotros fluimos como la vida misma. Al desaprender lo aprendido podemos dejar atrás lo que forma parte de esas conductas y pensamientos que restan a nuestra vida, para animarnos a nuevas preguntas, a nuevos desafíos, a cambios importantes, de modo ...