¿QUIÉN NO HA PERDIDO EL RUMBO ALGUNA VEZ?
Voces que ya no se escuchan, sonidos que se alejan, tiempos que se olvidan son parte de lo que fue y se ha ido. De lo que pudo ser y no fue, de lo que tuvo que ser. Así transcurre la vida, entre lo que pasó y pasa, entre ese presente continuo y ese pasado que marca con ligera pisada el camino. Un ramillete de oportunidades se presentan a diario, del mismo modo varias piedras obstaculizan el paso. Pero no hay peor piedra que uno mismo, cuando nos interponemos en ese camino y nos quedamos trancados sin saber para donde arrancar. ¿Cuántas veces perdemos el rumbo?, ¿cuántas veces nos desconocemos a nosotros mismos?, ¿cuántas interrogantes que nos sacan el sueño?, preguntas que frecuentemente se instalan sin pedir permiso, pero están allí haciéndonos frente. ¿Por qué nos enfrentan?, ¿Por qué nos interrogan? El poder tomar el rumbo, el dar respuesta a estas preguntas, depende de cada uno, del momento que transitamos, de la fuerza de voluntad, del estado de ánimo y de las ganas de salir ade...