¿SOMOS LO QUE PENSAMOS?
Sin darnos cuenta, constantemente nuestro pensamiento se manifiesta en palabras, en modos de actuar. Esas acciones nos describen, y algunas veces somos víctimas de ellas sin darnos cuenta. ¿Por qué se preguntarán somos víctimas sin darnos cuenta? Porque los mayores enemigos somos nosotros mismos poniendo en nuestra boca o en la mente pensamientos negativos que perjudican nuestro estado anímico y por ende nuestro cuerpo, negándonos la posibilidad de cambiar o buscar alternativas para dejar de sufrir. No debemos olvidar que las palabras son acciones, y desde luego que lo son, cada una provoca un efecto inmediato y poderoso, por eso también está en cada uno el valor que le adjudiquemos a cada una de ellas. Las palabras tienen un inmenso poder de acción: corren, saltan, vuelan, abrazan, acarician, castigan, veneran, azotan, besan… son la materia prima de la vida, el sabor de cada momento, la energía que nos guía. Algunas desde el silencio más profundo emanan desde el alma para abra...