MANTO DE MAGIA
Como todas las tardes el campanario de la Iglesia suena puntualmente a las siete de la tarde. Mientras oigo el vertiginoso repiquetear me dispongo a preparar un manto lleno de magia para esparcir con ilusión, misterio y también esperanza. Lo que no podemos explicar, fundamentar o argumentar encierra muchas dudas, misterio, pero a la vez nos habilita a creer que es posible algo inmenso, inconmensurable, sólo es necesario cubrirnos con un manto de magia. Los seres humanos somos también seres espirituales, sustentados no sólo por un cuerpo que nos da vida sino por algo mucho más profundo que permite que toda esa maquinaria tenga andamiaje Toda encierra en sí mismo magia, esa ilusión que podemos aderezar a cada acto de vida, que esconde tantos significados y que sólo es cuestión del lente con que nos dispongamos a observar, es decir, de esa capacidad de descubrir y profundizar más allá de lo que se ve a simple vista. La magia está sumamente conectada con esa capacidad de soñar, cre...