TODA AVENTURA COMIENZA CON UN SÍ
Toda aventura empieza con un sí, como una puerta hacia el camino que se irá trazando pero del que poco y nada sabemos. Así nos lanzamos hacia un proyecto, destino, solos o acompañados, abiertos a que un mundo de posibilidades a las que decidimos decir sí, para embarcarnos en ese gran desafío que implica vivir. Sí quiero, sí te espero, sí voy, sí estoy, sí comparto, sí…Quizás alguien pide permiso, y le decimos sí, o nos pide el celular, o el email, o tomar un café, o simplemente que le demos esa oportunidad para comenzar un diálogo, entonces al decir sí, posibilitamos algo. Lo importante es que para un comienzo tiene que haber una apertura, un sí que de espacio a todo lo que podrá surgir en la medida que uno esté dispuesto a embarcarse en conocer a una persona o a un acontecimiento que hasta ahora eran desconocidas. Con el correr de cada día nos enfrentamos a nuevas experiencias, situaciones, personas, conocimientos, una gran variedad por descubrir y aprender. Cuando uno remem...