domingo, 17 de febrero de 2019

HABLANDO CON LA LUNA

Credit: Thomas Brenac- Unsplash
¡Cuántas declaraciones a la luz de la luna llena!, ¡cuántos suspiros, besos y miradas!, ¡cuántos anhelos escondidos!, ¡cuántos deseos olvidados!, ¡cuántos amores buscan brillo!, ¡cuántas historias caminan iluminadas por este bello satélite! Inspiradora de libros, cuadros, esculturas, canciones, a cada artista logra llegar de diferente manera, a cada ser alcanza con su magia y encanto magnético.

Las noches de luna llena guardan cierta magia y encanto para quien suele dejarse llevar por el cielo estrellado iluminado por su blancura delicada y tenue. Hoy la luna me ha revelado algunos secretos bajo ese influjo, pero no podré trasmitirlos todos, sólo aquellos que ella ha decidido sean parte de este relato.

Luego de un ameno intercambio, vi desfilar millones de personas que han pernoctado en sus noches . Con su encanto ha servido de inspiración a los más destacados artistas, ha sido testigo de romances, espectadora de lazos que han perdurado con el tiempo, de lágrimas derramadas, de partidas, de luchas, de silencios, de cada acto de nuestras vidas. No falta quien embriagado por su magia ha dejado volar sus más profundos deseos, con la esperanza encendida en que se harán realidad o al menos estarán más cercanos.

La luna y el sol, partes del Yin y el Yang, de esa dualidad que permanentemente nos habita y sorprende, de esa parte femenina y masculina que nos compone. En las culturas milenarias la luna y el sol considerados como los ojos cósmicos, siendo la luna parte del pasado, el sol el futuro, y el tercer ojo el eterno presente, ese instante que es.

La mística luna roja ha encendido deseos, y ha permitido renacer tantas cosas ocultas. Pero varía su color y forma, y en sus distintas apariciones mueve mareas, maneja la naturaleza y nos predispone de diferente humor bajo su influjo mágico. Ha acariciado noches de estrellas, y ha besado a las olas en las noches de verano, ha encendido pasiones y conmocionado a todo aquel dispuesto a mirarla, porque basta detenernos unos instantes bajo su presencia para quedar hipnotizados por su belleza.

Pero la noche estrellada e iluminada por su luz, es propicia para el diálogo. Así la luna me ha confesado que pese a las investigaciones científicas, ella ha logrado alterar los comportamientos y ha ejercido un enorme poder sobre la tierra, el agua y el aire. Su mirada azulada me ha cautivado. En un susurro me ha contado un viejo hechizo, pero me ha hecho prometer que no lo haga público porque es él quien le permite ser símbolo de luz, fertilidad y abundancia.

Quien pueda disfrutar de una noche de luna llena podrá experimentar un momento diferente y único, a tiempo de bañarse de su energía y belleza, abiertos a que es posible un cambio o un momento trascendente.

Hoy la luna me ha revelado algunos secretos bajo ese influjo que sólo ella es capaz de generar cuando aparece enorme para dejar deslumbrados a quienes la miran. Ojalá que esta noche cuando eleves tus ojos al cielo seas testigo de algo maravilloso en tu vida, o descubras lo que ella te quiera decir al oído.

Andrea Calvete