sábado, 26 de enero de 2019

UN DÍA MÁS PARA CUALQUIERA

Hoy es un día más para cualquiera, la gente camina por las calles, los ómnibus siguen por sus sendas, la ciudad despierta y la brisa con aroma fresco se peina. Pero, es distinto para quien hoy el almanaque marca un año más, para ése un muy feliz aniversario y a soplar muy fuerte la vela porque pronto arrancan los minutos de esta carrera.

Un sol persevera entre medio de una lluvia mansa y unas nubes esponjosas coloreadas, mientras el ritmo de la vida pasa, un día más para cualquiera. Así siguen los años, no dan tregua, se colocan uno a uno lentamente, y con el tiempo se aligeran. Pero, distinto es para quien hoy el almanaque marca una vela.

Los años sigilosos se miran al espejo, y colocan arrugas en esperas, acomodan sonrisas entre llantos, buscan silencios mientras no dan tregua, y así siguen alocados caminando, y si estas cansado no te esperan, porque el tiempo pasa sin reparos y no entiende de pausas ni llantos, su andar está marcado por las horas de los días que te llevan a seguir aunque no quieras.

El no querer no es empacarse, sino hacer un impase en el camino para ver si encontramos soluciones o luces que nos guíen, pero el tiempo no sabe de paradas sigue expreso y no te espera.

Entonces decís - Sos un ingrato, no entendés que necesito tiempo para resolver lo que me pasa.

Te mira de reojo, no te contesta porque sabe que parar no está en su marcha, te clava sus pupilas penetrantes, y sigue con su sordera a cuestas apurado por llegar a esos segundos que le marcan el ritmo y el camino.

El tiempo suele no ser igualitario, ni democrático, algunos les permite muchos años, a otros se los lleva en un soplido, así camina erguido y petulante, y cuando decide acabarse para alguien no le pregunta si es el momento preciso, se lo lleva impetuoso y decido. Por eso, dicen los que saben que hay que aprovecharlo en todos sus sentidos.

Así pasan los años, se aceleran, sin embargo un día más para cualquiera, pero no para vos que con esfuerzo apagas con dignidad otra vela, a la espera de asumir el nuevo año con las fuerzas renovadas, y con tono de festejo terminado te encaminás porque otro día más te espera como a cualquiera.

Andrea Calvete