viernes, 27 de febrero de 2015

SOLSTICIO DE INVIERNO

Comienza a perder su fulgor,
la luz se disipa lentamente,
mientras un frío invade
su suave cuerpo.

Empalidecen los colores,
los matices se esfuman,
mientras que los sonidos
se tornan lejanos y fríos.

Un inmenso pesar se instala,
para oprimir su pequeño pecho.
El descreimiento y la desconfianza,
pronto se hacen presentes.

Piensa: “¿Estará todo perdido,
o quedará un vestigio para
rescatar en este desolado invierno?”

La crueldad del invierno, no deja
flores en pie, ni árboles con hojas,
todo muere y se apaga lentamente.

Sin embargo, para renacer,
es preciso morir,
yacer en ese lecho frío y doloroso,
para levantarse luego,
con fe y esperanza,
para aprender a mirar
con nuevos ojos,
y transitar nuevos caminos.

Andrea Calvete