martes, 10 de febrero de 2015

" SE NON É VERO, É BEN TROVATO"

¡Cuántas historias llegan a nuestros oídos!, y permanecen en ese colectivo social como parte de lo que somos. Se fueron colando a través del relato de gente que con delicada paciencia fue narrando hechos, y los fue decorando a “piacere” con sus sentidos e imaginación.

¡Qué importante conservarlas!, transmitirlas de generación tras generación, casi como en un ritual, con profundo simbolismo, cargado de valores, de identidad cultural y acervo histórico.


A la hora de abrirnos a esa historia o cuento generalmente no cuestionamos si es cierto, porque su creador la cuenta de modo atrapante, envolvente, de manera que ya no nos importa si es cierta, lo único que sentimos es que está bien contada, y nos cautiva.

El contar bien una anécdota, o traer a la vida una vivencia y compartirla, tiene un valor agregado importantísimo, es dejar fluir sensaciones, aromas, recuerdos, cargados de magia, sensibilidad y creatividad que distinguen a cada ser humano.

“Ben trovato” trae consigo un relato gustoso, ameno, en el que nos dejamos seducir por el que narra, en el que traspasamos barreras e incorporamos herramientas para nuestro día a día, en el que abrimos nuestra mente al diálogo y a la reflexión.

El juego de seducción es importantísimo, es dejar que nuestros sentidos bailen al son del relato, imaginen sin limitaciones e incorporen sin restricciones ni preconceptos establecidos todo lo que ese relato conlleve.

La apertura a escuchar a descubrir, es parte de cada uno. Sin embargo, el sugerente y enigmático papel del narrador es primordial a la hora de brindarnos a su historia, de abrirnos para dejar que su relato pueda llegar libremente.

Dicen que “no hay nada nuevo bajo el sol”, pero quien tiene el don de la palabra puede trasmitir rayos de esperanza, de ilusión y búsqueda que quizás hasta ahora no habíamos sido capaz de alcanzar.

Las narraciones permiten pararnos antes inmensos espejos donde se reflejan imágenes en las que tantas veces nos sentimos identificados o totalmente hechizados. Relatos que nos cargan de esoterismo, misterio, de preguntas que corren apresuradas detrás de un sinfín de respuestas.


Andrea Calvete