miércoles, 18 de febrero de 2015

LUNA NEGRA

La noche se abre bajo un cielo oscuro lleno de estrellas, donde la luna negra hace su aparición y dificulta su visión. Sin embargo, enigmática se insinúa y coquetea, mientras se percibe un cierto embrujo en la brisa.

El rocío cubre las plantas y el césped, a tiempo que se entremezclen fragancias silvestres con el olor de la tierra húmeda. El romero sobresale y destaca con su personalidad aromática, mientras se entrelaza delicadamente con el dulce perfume del jazmín del país.

A lo lejos, pequeños cristales a ritmo de cajas musicales se perciben y embriagan la noche que llega para apaciguar el día, y dar cabida al descanso o al ritmo vertiginoso de quien transita el insomnio y se activa en la noche.

Un ladrido perdido parece perturbar la armonía, pero se esfuma lentamente, mientras la brisa permite que las hojas del bananero se sacudan y produzcan un sonido suave y placentero, e invita a perderse en él a quien desee caminar por entre sus notas para viajar en esta magnífica noche abierta a los sentidos.

Andrea Calvete