martes, 1 de marzo de 2011

“LA OCASIÓN HAY QUE CREARLA, NO ESPERAR A QUE LLEGUE”


Por Andrea Calvete

Tantas veces esperamos que las oportunidades caigan del cielo, que aparezca alguien y toque nuestra puerta, pero las ocasiones las tenemos que salir a buscar, para que luego se abra el abanico de propuestas.

Una vez que nos pusimos en la búsqueda deberemos esperar, y he aquí otra clave para que las cosas sucedan de la mejor manera.

El saber esperar es un tema neurálgico a la hora de que se abran las oportunidades, pues quien espera desesperanzado, espera derrotado, sin ímpetus, sin demasiada energía. En tanto, quien espera con esperanza, lo hace de forma fructífera, desde la plena confianza en si mismo,  en las oportunidades y en conseguir lo que se desea.

Dice el proverbio “que quien espera desespera”, algo de cierto hay cuando permitimos no controlar ni los sentidos ni la paciencia, todo requiere de un proceso que lleva su tiempo, nada se logra de la noche a la mañana, pero en la era del “llame ya” o el “fast food- comida ligera”, parece que todo debiera realizarse en un abrir y cerrar de ojos.

Las grandes conquistas logradas por los héroes en los distintos países llevaron años de historia, de luchas, de sacrificios. Así también obras de artes como libros o pinturas requirieron de mucho agua debajo del puente.

Y de eso modo se conformará la espera, cargada da aromas suaves y frescos como los del amanecer, de otros más cálidos como los mediodías y de otros intensos y profundos como suelen ser los de la noche, pero todos ellos permitirán que la espera se cargue de realismo, sin perder el entusiasmo y la energía para que llegado el momento podamos hacer frente a la propuesta esperada.

El esperar conlleva no dejar de soñar, no darnos por vencidos, continuar el camino por más duro que sea, restan tantas cosas por hacer, por cambiar… no podemos sucumbir en el intento.

Quizás la ocasión no llegue, como no llegan tantas cosas en la vida, quizás toque a otra puerta, pero en algún momento será nuestro turno,  sólo es cuestión de estar atentos y no dejar que las cosas pasen por nuestras narices sin que nosotros ni siquiera las percibamos, pues eso denotara que vivimos distraídos prestando muy poca atención a lo que acontece.

Finalmente, los dejo en compañía de la frase Francis Bacon: “La ocasión hay que crearla, no esperar a que llegue”