lunes, 21 de marzo de 2011

¿QUÉ HACER?


Por Andrea Calvete

La mayoría de las parejas cuando comienzan una relación ponen en ella todas sus expectativas, y en el fondo guardan la esperanza que con el tiempo se corregirán algunos defectos o fallas que no terminan por satisfacer a las partes.

Pero, muy lejos de la verdad estaremos  si creemos que con el tiempo las situaciones que no nos desagradan revertirán. El cantautor argentino Andrés Calamaro en uno de sus temas expresa: “Cuando te conocí, me dijiste que por mi no ibas a cambiar ibas a seguir siendo igual”, una afirmación realista, así es como  actuamos las personas, somos de determinada forma y por eso “genio y figura hasta la sepultura”.

Aunque al comienzo todo funciona de maravillas, y generalmente los defectos pasan desapercibidos, luego con el correr del tiempo y la convivencia afloran, y a ellos lamentablemente se suma el desgaste de la pareja, y es así que cada vez son más el número de parejas que se rompen luego de muchos años de convivencia.

Entonces surgen las preguntas: ¿qué hacer?, ¿sigo o dejo?, ¿qué me traerá aparejado esta decisión?, ¿cómo sigo con mi vida?, primeros cuestionamientos básicos que se presentan ante síntomas de desgaste, peleas, agotamiento…

Seguramente, lo primero será consultar a algún amigo o familiar muy cercano, pero lo más sensato es recurrir a un especialista en temas de parejas que sabrá orientarnos de la mejor forma.

Mas en el fondo, quien resolverá qué hacer es uno mismo, nadie puede resolver por nosotros algo que es tan personal, y en el que pesan situaciones tan íntimas y complejas que tan sólo las partes involucradas conocen.

No siempre todo tiene un final feliz como en algunas películas. Asimismo detrás de un final siempre existe un comienzo. Lo que si es seguro, es que las decisiones que implican separaciones de parejas siempre traen aparejado dolor, culpa… y muchos sentimientos negativos que son difíciles de sobrellevar.

Las relaciones de parejas no son sencillas, pero les pregunto: ¿qué es fácil en la vida?¿Es fácil: nacer, crecer, decidir, amar, criar hijos, trabajar, asumir responsabilidades, enfermedades, hacer frente a los desafíos, afrontar pérdidas de seres queridos…? Todo conlleva sus problemas lo importante es no darse por vencido e intentar ver qué pesa más en nuestra balanza antes de tomar una decisión.

Finalmente los dejo con una estrofa del poema de Mario Benedetti “No te rindas”:

“No te rindas, aún estás a tiempo

De alcanzar y comenzar de nuevo,

Aceptar tus sombras,

Enterrar tus miedos,

Liberar el lastre,

Retomar el vuelo”