sábado, 19 de marzo de 2011

“LA HISTORIA VUELVE A REPETIRSE”


Por Andrea Calvete

El ataque a Libia es realmente como dice nuestro presidente Mujica “para llorar”. Lo que ocurrió en el Consejo de Seguridad de la ONU, también deja la misma sensación.

Kofi Annan , fue el séptimo Secretario General de las Naciones Unidas, cargo que ocupó entre 1997 y 2006, y fue galardonado, junto a la ONU, con el Premio Nobel de la Paz de 2001. Expresó que “los derechos humanos son sus derechos. Tómenlos. Defiéndanlos. Promuévanlos. Entiéndanlos e insistan en ellos. Nútranlos y enriquézcanlos... Son lo mejor de nosotros. Denles vida”. En tal sentido, el primer derecho humano es el derecho a la vida.

No estoy a favor de ningún régimen totalitario y menos con el de Gadafi, pero era una lucha entre los suyos, o ¿quizás no?, mas  el petróleo es un gran llamador, un instigador a matar en nombre de defender cualquier cosa, un recurso natural no renovable, una de las  principales fuentes de energía en los países desarrollados.

Realmente, ¿no sería más honesto decir que la intervención de la coalición internacional a favor de defender a los civiles libios, decir que es en pro de los intereses de cada uno de los intervinientes?

También es curioso que luego de cuatro décadas de dictadura en bloque se produzca en los distintos países árabes levantamientos, cuando tantos años las mismas naciones que ahora defienden a los “civiles” se mantuvieron callados o realizando algún negocio con estos países.

Y además ¿no existen civiles de ambos bandos en el de Gadafi y de los rebeldes?, otra pregunta ¿quiénes son los rebeldes?, más allá de estas preguntas difíciles de contestar, y que nos confunden a la hora de analizar los hechos, lo que sucede es una guerra feroz que debería finalizar lo antes posible.

“La historia vuelve a repetirse” como dice el tango, en América logramos independizarnos de España, recién cuando Inglaterra vio que de este modo finalizaría con el monopolio comercial de un gran mercado muy conveniente, y con esto quiero decir que las resoluciones a nivel de las naciones no ocurren porque si, siempre existen intereses detrás de ellas.

Otra cosa que llama la atención que el único que ha nombrado en todo este movimiento a Al Qaeda ha sido Gadafi, mientras que el resto de las naciones han mantenido mutismo al respecto.

Pero lo lamentable, al tomar la decisión de intervenir, es que no se cuestiona que existen civiles de parte de las tropas de Gadafi, como de la de los rebeldes, no se piensa en los millones de vidas humanas que se pierden, parece que habláramos de soldaditos de lata.

¿No alcanzan las catástrofes naturales que ocurren en el mundo día a día?, como la de Japón, Haiti, Chile… y tantas otras, como para siempre continuar armándose hasta los dientes hasta terminar con todo, pero la mera ambición de llegar a conquistar más y más no cesa. Un imperialismo encarnizado que con el correr de los siglos no sólo no se ha corregido sino que se ha corrompido de la peor manera.