domingo, 17 de mayo de 2020

NACER ES UNA CUESTIÓN COTIDIANA

Si bien tenemos una fecha de inicio, de llegada a esta tierra, de nacimiento y también una fecha de partida, no somos demasiado conscientes de la cantidad de veces que morimos y renacemos antes de llegar a ese último día en la faz de la tierra. Por lo tanto, nacer se torna en una cuestión cotidiana.

Vivir, es nacer constantemente, es descubrir ese misterio que día a día vamos develando, mientras erramos el camino y tropezamos un montón de veces, hasta que renace una nueva veta en nosotros.

En este constante devenir en el que todo cambia, no nos quedamos fuera, y renacemos cada vez que dejamos atrás lo que nos daña, lastima o enferma, para dar paso a un nuevo ciclo de vida.

Vivir es nacer constantemente, es animarse a probar nuevos caminos, pero también a mirar con nuevos ojos. Y si algo nos está enseñando esta pandemia, Covid- 19, es eso, a ser capaces de ver más allá de lo que hasta ahora veíamos.

Renacer entre las cenizas puede sonar a falacia o lindar con la utopía, sin embargo, a lo largo del camino muchas veces surgimos más allá de los obstáculos, para crear luz donde hay sombras o de nadar aún contra la corriente. Según un antiguo mito, el Ave Fénix renació en Egipto entre las cenizas transformándose en una bella águila. Del mismo modo cuando las lágrimas son curativas, cuando los no dan paso a los sí, cuando la fuerza se impone a la debilidad y los "tal vez" surgen, entonces renace lo que estaba allí estancado, como en un proceso de transmutación.

Es así que el tiempo se ha convertido en inspiración para todos aquellos que buscan bucear en las profundidades para resurgir renovados. Bucear profundo tiene correlación con desandar lo andado, desoír lo escuchado, desaprender lo aprendido, deshacer lo hecho, desdecir lo dicho, desatar lo atado, desposeer lo poseído, es parte de esa reconstrucción a la que nos debemos enfrentar cuando pretendemos avanzar y no quedar suspendidos en una inconclusa nube de preguntas que lo único que nos hace es detenernos.

Vivir, es nacer constantemente, es descubrir ese misterio que día a día vamos develando, mientras erramos el camino y tropezamos un montón de veces, hasta que renace una nueva veta en nosotros.

Andrea Calvete