sábado, 29 de febrero de 2020

¿QUÉ NOS DICE EL VIENTO?

A través de su suave melodía se mueve, nos acaricia, nos habla y escucha. Se pierde en la noche de los tiempos mientras nos mece en su regazo. Con delicada paciencia traslada los aromas y nos invita a soñar, a gozar de cada día y lugar, estrechándonos su abrazo fraterno.

Nos perdemos en sus sonidos, en su mágico andar, en su paso descalzo, en su mirada lánguida y en su sonrisa perfecta.

Nos acuna en su melodía mientras nos maravillamos y nos perderemos en ese sonido que tranquiliza al alma y mueve a los sentidos.

Su aliento hace que las hojas de los árboles se confiesen, que las olas nos cuenten sus pasiones, y que las nubes se desvistan. Se manifiesta según la estación y el día, para hacerse presente suave o enfurecido, pero con una personalidad seductora.

Un gran escolta de pasiones, sentimientos y secretos, cuentan que si uno cierra los ojos puede perfectamente escuchar historias, simplemente hay que entregarse con paciencia y abrirse a sus encantos, aunque al despertar seguramente no recordemos ni la mitad de lo que hemos escuchado, algo quedará en nosotros en ese yo profundo al que alguna vez echaremos mano.

Anda por el mundo, por las galaxias, recorre llanuras, montañas, mares y ríos, en su andar conoce de cerca a todos y a cada uno de los habitantes del planeta Tierra. La luna y el sol siempre lo acompañan lo miman e incentivan, mientras las gotas de lluvia lo refrescan y animan.

El viento nos habla, nos dice tantas cosas, está en cada uno escuchar desde su corazón lo que tiene para decir y así descubrir su frescura mientras se desliza y mueve todo lo alcanza.

A través de su suave melodía se mueve, nos acaricia, nos habla y escucha. Se pierde en la noche de los tiempos mientras nos mece en su regazo. Con delicada paciencia traslada los aromas y nos invita a soñar, a gozar de cada día y lugar, estrechándonos su abrazo fraterno.

Andrea Calvete