lunes, 18 de noviembre de 2019

EXTRAÑO SERÍA NO EXTRAÑARTE

Extraña sensación se produce cuando te siento y no te veo, cuando te oigo sin que estés presente, o siento tu perfume lejano y delicado.

El hecho de extrañarte me ha puesto en esta situación extraña, en la que nada parece ser real pero a su vez se siente y palpa nítidamente. Recordar es pasar por el corazón los recuerdos, es acariciarlos para percibir sus melodías, texturas, colores, aromas y sabores casi dejados en el olvido.

No me acostumbre a verte en esa foto inmóvil y sonriendo, plasmada en ese momento mágico e imborrable en el tiempo. En mis recuerdos sigues palpitando, aunque hoy con un dejo de tristeza y de melancolía, porque te extraño. Extraño sería que no te extrañara, que te hubiera olvidado, pero así son los recuerdos van y vienen sin pedir permiso, los evoca lo más mínimo y allí están.

Y tú estás allí parada entre mis recuerdos, y brotas entre mis lágrimas, y te pierdes en una carcajada, o en una risa cómplice. Has venido a visitarme, sé que no es motivo para que me entristezca, déjame componerme para recibirte con mi mejor sonrisa. Me tienes que tener paciencia no se nos enseña a enfrentar la muerte, a traspasar umbrales, a percibir de manera diferente.

Seco mis lágrimas, me lavo mi cara, y me dispongo a cebarme un rico mate. Ya más recompuesta abro mi ropero y me visto con el mejor de los ánimos. Ya lo sé, me lo has dicho infinidad de veces que así es la vida, me lo contabas en tus historias, pero cuando tú lo narrabas parecía un cuento de hadas, hoy eres parte de ese cuento en el que formas las páginas de mi vida, y la de mis hijos.

Estamos todos junto a ti, nos has reunido en torno a la mesa, hoy de una forma diferente pero igualmente hermosa. Sé que quieres lo mejor para nosotros, y siempre lo has querido. Agradecidos por tu visita te recibimos con la alegría de saber que has sido parte de lo que somos y seremos. Extraño sería no extrañarte.

Andrea Calvete