lunes, 6 de abril de 2020

UNA CARTA AL OLVIDO

No sé si llegara a tiempo esta carta, pero al menos haré el intento. Creo que se unirán unos cuantos, a mis palabras, de modo que la energía puesta en estas líneas se hará potente y será parte de una enorme egrégora.

Te molestamos a diario pidiendo olvidar lo que nos disgusta o amarga. Hoy, sin embargo, no se trata de borrar de un plumazo lo que sucede porque sabemos que estaría lindando en la utopía, pero sí que contribuyas a borrar tanto sufrimiento, desesperanza y desánimo.

Un gran aliado en esta carta es la gratitud. Ella agradece todo lo que sucede porque sabe que detrás de cada cosa que pasa siempre hay algo que nos enriquece y nos ayuda a crecer. Nosotros intentamos acompañarla, pero no es fácil seguirle el paso, va muy decida y nada la quebranta, como entenderás algunos nos vamos cayendo por el camino, otros tenemos que tomar asiento para respirar y descansar, y otros ya no le podemos seguir el paso.

Como verás las cosas están complicadas, por eso está en ti colaborar para borrar tanto sufrimiento en la faz de la tierra, desde luego te ofrecemos nuestras manos para colaborar en lo que haga falta. Estamos acompañados también por la solidaridad sentimiento que nos ayuda a vibrar en conjunto y armonía.

Por favor deja en nuestra memoria lo mejor de nosotros, lo que nos permita ser luz, hay mucha oscuridad en estos momentos. Desde luego estamos impulsados también por la empatía, gran aliada cuando se trata de ponernos en la piel del que tenemos al lado.

No quisiéramos ocupar más tu tiempo, debes estar saturado de pedidos, finalizamos agradeciéndote que hagas lo que esté a tu alcance, nosotros desde ya contamos también con nuestra amiga resiliencia, ella nos ha enseñado que lo que no te mata te fortalece, así que vamos por buen camino.

Gracias y esperamos que borres las imágenes duras que estamos viviendo, para así continuar fortalecidos.

Andrea Calvete