miércoles, 15 de septiembre de 2021

CASI DE PRIMAVERA


El cielo celeste y cristalino envuelve al día tranquilo y fresco. Las lavandas dan color y perfume, los primeros nidos ven nacer a sus pequeños pájaros que abren sus piquitos ansiosos esperando a ser alimentados, mientras la vida resurge en este día casi de primavera.

El olor mentolado del pasto recién cortado se mezcla con la brisa luminosa de esta mañana, en el que los colores afianzados resaltan cuando en cada planta se ve un brote, un renacer que llega jubiloso y esperanzador. Los pájaros con algarabía trinan desenfrenados, ha dejado de llover luego de varios días y el sol asoma como un milagro.

El mar baila junto al suave vaivén de las olas que rompen en la orilla pacientes y armoniosas, cuando el agua toca la arena se respira el yodo y espeja todos los estados de ánimos, en una mezcla casi inexplicable uno exhala e inhala y la paz que parece reinar en el universo.

El sol comienza a hacerse sentir, y los primeros gorros protectores asoman coloridos mientras los transeúntes inundados por el espíritu primaveral se dejan llevar, caminan a buen ritmo y energía.

El placer de disfrutar de la naturaleza es algo que uno olvida tras unos cuantos días de encierro, y comienza a recordar en la medida que mira el cielo, las nubes esponjosas, y el perfume silvestre y delicado de la primavera se esparce en cada instante del día. Hasta la humedad se impregna de esas notas cítricas con las que nos privilegia la nueva estación que se aproxima.

El cielo celeste y cristalino envuelve al día tranquilo y fresco. Las lavandas dan color y perfume mientras los primeros nidos ven nacer a sus pequeños pájaros que abren sus piquitos ansiosos esperando a ser alimentados, mientras la vida resurge en este día casi de primavera.

Andrea Calvete