miércoles, 1 de abril de 2020

SIEMPRE HAY UN MOTIVO

Hoy por hoy los motivos parecen alejarse, desdibujarse en torno a situaciones confusas. La incertidumbre se entremezcla y así las motivaciones parecen distanciarse de nuestra vista. Sin embargo, parafraseando a Eladia Blázquez “siempre hay un motivo, si encuentras el modo de sentirte vivo, a pesar de todo”

El motivo es lo que nos impulsa a hacer, a proyectarnos a movernos. Pero no siempre tienen el fin de ser alcanzados, sino que nos sirven como puntos de partida, de esta forma parecen convertirse en algo secundario, aunque en el fondo continúan siendo enorme disparadores.

Los motivos suelen perder fuerza cuando las explicaciones se hacen complejas, cuando las desilusiones nos acechan o las ingratitudes nos visitan.

En estos días los motivos parecen evanecerse, frente a un montón de interrogantes, de preocupaciones y de inestabilidad. Sin embargo, hay un gran motivo que nos impulsa que es el estar vivos, a pesar de los problemas o contratiempos que podamos estar enfrentando.

Dice un viejo proverbio: “Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer nada encuentra una excusa” Así los seres humanos motivados por hacer o no hacer nos conducimos y tomamos decisiones diariamente.

Hoy más que nunca es importantísimo encontrar ese motivo que nos dé un empujoncito, para que no se apague esa chispa de vida que nos mantiene encendidos para continuar con fe y esperanza.

Si estamos dispuestos a encontrar motivos debemos dejar de lado la queja, la crítica y la envidia. La queja no es productiva, estanca nuestra energía, por lo tanto, proponer para cambiar lo que no nos gusta. La crítica para que sea efectiva tiene que traer aparejado opciones o alternativas. La envidia en un sentimiento que corroe el alma genera infelicidad e insatisfacción para quien la padece. Por lo tanto, ninguno de estos sentimientos es bueno si deseamos que nuestra energía fluya para entonces sentirnos motivados.

Siempre hay un motivo para continuar caminando, para descubrir lo mejor de cada uno de nosotros, pues lo que motiva nos mueve y nos da impulso vital, en estos momentos más que imprescindible.

Andrea Calvete