domingo, 22 de octubre de 2017

ANHELO

Con la mañana perdida entre sus dedos se sentó a la sombra de su orilla, para sumergirse en el resplandor del olvido. Buscó en la estantería las risas del otoño y halló de los veranos las cenizas. Trepó por la ruta de sus sueños y tropezó con alma del delirio, voló hasta la cima de su ocaso y acarició el brillo de otro día que continuaba apacible e inmutable sin entender que buscaba en la orilla. Se sintió decepcionado con el día que ignoraba su búsqueda incesante y no otorgaba matices a sus colores desteñidos. Decidió que continuaría su marcha entre el vaivén de las olas y la espuma blanca del anhelo

Andrea Calvete