viernes, 8 de mayo de 2015

CREPÚSCULO

Crepúsculo naciente, camina a ciegas,

piernas doloridas se arrastran añejas.

Ocres melancólicos pintan su tibieza,

mientras su mirada brilla muy discreta.


Preguntas que anhelan la justa respuesta,

a tiempo que esquivas huyen las propuestas.

Todo se oscurece, la noche ya llega,

a ritmo sereno la prisa se aquieta.


Quizás sea momento de hallar una vela

que alumbre en la noche su oscura respuesta,

y llegue a sus ojos la luz más certera.


Andrea Calvete