viernes, 11 de febrero de 2011

¿SI TE DIERAN LA OPORTUNIDAD DE EMPEZAR DE VUELTA DE CERO QUÉ HARÍAS?

Por Andrea Calvete

Una pregunta utópica, pero que da para dejar volar nuestra imaginación y hurgar en lo más profundo de nuestros recuerdos.

En ese mirar quizás veamos muchos errores o equivocaciones, que nos han marcado, tropezones importantes, encuentros no previstos, situaciones amargas. Posiblemente los  buenos recuerdos surjan también, pero el ser humano siempre en busca de la superación mira en los errores opacando los buenos momentos.

De los buenos momentos también es posible aprender mucho, pero generalmente  pierdan nitidez frente a aquellos que nos han dejado cicatrices o marcas en alguna parte de nuestro ser.

Y en ese balance de cosas que nos han ocurrido, posiblemente queramos borrar de nuestro bagaje todo aquello que nos duele, lastima o incomoda, pues es allí donde el dolor surge, comienza el mecanismo de escape, de búsqueda de salida.

Muchas personas ante esta pregunta que realizáramos al principio, suelen decir que volverían a hacer exactamente lo que hicieron, pero les pregunto ¿esta respuesta es real, o implica escudarse bajo un velo de triunfo y no querer reconocer tantas fallas?

Otros individuos más francos, contestan: "Yo hubiera estudiado, me hubiera esforzado más por avanzar en mis metas personales, hubiera luchado más por la familia que perdí… " y en ese reconocer fallas se sinceran consigo mismos, con su verdadero yo que se mira al espejo.

Es que vivimos en la sociedad del mínimo esfuerzo, y así no se llega a ningún lado. Las metas requieren de sacrificio, de trabajo constante, de compromiso, de desvelos, de un interés personal que permita superar los obstáculos.

Aunque hay muchas personas que suelen ver una imagen muy distinta a lo que realmente son, es como si se disfrazaran para dejar escondido aquello que les molesta o que no quieren asumir, porque el asumir determinados errores duele, cuesta, pero también significa crecer como seres humanos en una búsqueda personal de superación.

Entonces les propongo, empezar de cero a partir de este minuto, borrar imaginariamente el pasado, y comenzar a proyectar el futuro, intentando que ese pasado no oscurezca las posibilidades futuras, los proyectos, porque lo hecho, hecho está, y no vale la pena lamentarnos, simplemente miremos el futuro con pensamiento crítico, y así será mucho más sencillo lo que emprendamos.