domingo, 28 de noviembre de 2010

“LAS COSAS MÁS VALIOSAS NO TIENEN PRECIO”

Por Andrea Calvete

Quien lleva y trae, no lo hace en un solo sentido, sus palabras vuelan para donde el viento lo favorezca, los códigos se hacen omisos, tras emitir todo lo que sabe. En tal sentido, “no se puede ser y no ser algo al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto”.

Voltaire, gran representante de la Ilustración, abogó por la razón humana y el respeto de la humanidad. Con referencia a este tema expresó  que "el que revela el secreto de otros pasa por traidor; el que revela el secreto propio, pasa por imbécil"

Las personas que así procedan, no son de fiar, pues ¿qué garantías tenemos que lo que nos trasmiten en confianza y confidencia, a la larga no sea usado en contra nuestra?

Son individuos que se van de boca, cuyas palabras fluyen sin medida, y salpican a cuanta persona los rodea, sin tomar realmente conciencia del daño que pueden ocasionar al expresar determinadas informaciones que son realmente muy delicadas.

Asimismo, son personas que se venden sin el menor escrúpulo, traicionando lo que piensan, sienten o a la persona más querida, tras el bienestar económico, o el beneficio propio.

Eduardo Galeano expresa que vivimos en un mundo al revés, y citando a Machado manifiesta cualquier necio confunde valor y precio, “este un sistema en el que todos tenemos un precio, una cotización y allí se define nuestro valor, pero es un sistema que miente, porque el valor no se mide por el precio”, y agrega que “las cosas más valiosas suelen ser gratuitas como el aire”. “Pero resulta que el sistema ha logrado que el aire puro sea un privilegio de quienes pueden pagarlo, entonces hay como un sistema que funciona patas arriba”.

Y volviendo al  ejemplo de partida, las personas que hablan de más, en su verborragia espectan todo lo que les viene a su mente, cayendo en la traición, engaño o mentira, enredados en sus propias palabras, que son tejidas como las telas de arañas, y allí caen todas sus presas, mas olvidan que a la larga quedarán atrapados como producto de su falta de ética y dignidad humana.

Y en ese llevar y traer, surgen las mentiras, que se vuelven como bolas de nieve que tras rodar y rodar se tornan más grandes. Es así que nunca más acertado el proverbio chino que expresa que “la mentira produce flores, pero no frutos”.

Existen ciertos límites o barreras que no se pueden traspasar, como parte de la ética humana, quienes los crucen comenzarán a transitar por una senda resbalosa, donde los abismos, las contradicciones, se revelarán y se convertirán en un bumerán.

En un mundo donde quedan pocos escrúpulos, donde los medios prevalecen a los fines, “patas arriba”, deberemos tener mucho cuidado con lo que llega a nuestros oídos, ser cautos, reflexivos y muy críticos antes de validar cualquier afirmación, de lo contrario seremos víctima de engaños, mentiras o cómplices de estas personas carentes de valores.

viernes, 26 de noviembre de 2010

DE MANÍAS CAPRICHOS Y ANTOJOS

Por Andrea Calvete

Tres palabras que guardan una correlación, respecto a la necesidad de satisfacer un deseo, lo que las diferencia es el modo de concreción, la frecuencia, así como la urgencia por la ejecución del hecho en sí.

Las manías rayan en una línea delgada con lo patológico, aunque todos si miramos detenidamente cómo somos, alguna llevamos a cuestas. No es sencillo reconocer este tipo de actitudes, pues es aceptar que no nos podemos negar a determinadas acciones o circunstancias, pues se encuentran más allá de nuestro control.

Los caprichos, sin embargo implican la concreción de un hecho sin demasiados argumentos, por el simple deseo de ser condescendientes con nosotros mismos, mimarnos sin demasiado miramiento, pero la voluntad es manejable en este caso.

Los antojos son más esporádicos que los caprichos, pero son de la familia, casi primos hermanos.

Jack Nicholson, en la película “Mejor Imposible”, protagoniza a un escritor que sufre de un desorden obsesivo. Con su humor ácido y sarcástico, del cual se siente orgulloso se aleja de la humanidad, sin embargo, su vecino y una camarera son los únicos capaces de aceptarlo tal cual es, y ver más allá de su comportamiento impenetrable.

Un film que ha hecho reír a mucha gente, pues en algún punto se han sentidos identificados con el actor, y en otros han tomado distancia, para poder emitir una carcajada con gusto, al ver aquel hombre fuera de sí cumpliendo sus hábitos rutinarios cargados de obsesión y ansiedad permanente.

Todos en mayor o menor grado padecemos alguna manía, quién no ha vuelto a ver si apagó las luces, si dejó la puerta cerrada,  si apretó el botón de la cisterna, quién no ha observado con atención las matrículas de los autos, o se ha levantado de la cama para cerrar la puerta del ropero…, pero qué pasa cuando algunas de estas situaciones se tornan en impedimentos para desarrollar una vida normal, y se convierten en obsesiones compulsivas irrefrenables, entonces debemos consultar con un profesional competente, pues nos enfrentamos a un problema de entidad.

Lo importante es poder determinar la gravedad de nuestras manías, pues algunas son molestas para quienes nos rodean y para uno mismo pero son llevaderas, el problema surge cuando nuestros semejantes ya no pueden soportar más nuestras actitudes, o simplemente se nos presenta un deseo irrefrenable en el que traspasamos cualquier tipo de limitación por cumplirlo.

Si bien el estrés del diario vivir contribuye a la concreción de tareas rutinarias en forma permanente pero bajo elevado nivel de ansiedad, es aquí cuando la aparición de la manía patológica suele hacerse presente.

Las hay de todo tipo relacionadas con la limpieza, la salud, el orden, el trabajo, la seguridad… pero todas tienen en común que la persona que las padece suele ser extremadamente excesiva, perfeccionista y detallista.

Aunque dicen  que con los años las manías se acentúan, así que es importante tomar conciencia de las nuestras para enfrentarlas a diario, y lograr ganar la batalla, antes que ellas nos pasen por encima.

viernes, 19 de noviembre de 2010

AGUAS TURBULENTAS

Por Andrea Calvete

Así son las aguas luego de una tormenta, de un vendaval o de un huracán. El alma corre por los mismos caminos cuando nuestros sentimientos imprecisos se preparan a señalarnos errores, contradicciones o simplemente cuestionarnos.

El dedo índice indica con autoridad, se presenta como un juez en busca de respuestas rápidas y precisas, para aplacar su furia e imperio. En tanto, nuestros ojos observan sin entender demasiado.

Son etapas, momentos, todos los pasamos, lo importante es advertir de ¿dónde sopla el viento, y con qué intensidad?, pues muchas veces no comprendemos el lugar de origen de los problemas, y mezclamos situaciones que no tienen que ver unas con otras, pero curiosamente la mente  humana tiene esa capacidad de asociar lo inasociable.

Las turbulencias quizás nos arrastren a los sitios más recónditos, y sin darnos cuenta nos hallaremos parados en un lugar al que no pensábamos que llegaríamos.

Lo difícil es saber ¿cómo salir de este lugar?, que en la mayoría de los casos llegamos sin quererlo.

Son tantos los motivos que nos pueden ubicar en esta situación, cada persona tiene sus porqué y sus cómo, sólo es cuestión de descubrirlos, alcanzarlos, de modo de avizorar dónde nos hallamos parados.

Los uruguayos somos tildados como personas grises, melancólicas, no se si es tan así, creo que analizamos, pensamos y razonamos todo lo que nos sucede, no somos de tomar  las cosas al pasar, y esto es lo que nos lleva a detenernos en ciertos puntos de nuestro trayecto, atascándonos en el camino.

El aire tropical hace que la gente viva más feliz, al ritmo del calor y la música, aquí son tierras de vientos pamperos, frescos, que provienen de la Pampa y del Río de la Plata, con sus aguas amarronadas y revueltas.

Es así que nuestro estado anímico muchas veces se verá influenciado por el clima, el tiempo, el color del cielo, el olor del aire, y también por nuestras turbulencias, que algunas veces permanecen ocultas y quietas, y de pronto se despiertan llamando nuestra atención, y despertando nuestra preocupación.

Tarde o temprano siempre las turbulencias pasan, las nubes se disipan y el sol sale brillante alumbrando nuestros días, y quedan atrás esos momentos que dificultaron el andar y oscurecieron nuestro tiempo.

lunes, 15 de noviembre de 2010

LA MURGA DE LA VIDA

Por Andrea Calvete

La murga es un ritmo musical de origen español que llega al Uruguay en el siglo XIX, desde allí se ha instaurado como parte de nuestras costumbres e idiosincrasia. Representa la voz del sentir popular, la poesía musicalizada en bombo y redoblante.

En 1909 durante un concurso de Carnaval llegó un grupo de zarzuela que dio origen a la murga la Gaditana y a “pasar la manga”, término bien nuestro que significa a pasar el sombrero luego de actuar como parte de pago por la actuación. Asimismo, los disfraces y puesta en escena se han inspirado en el Carnaval de Venecia.

El formato si bien de inicios es español, la esencia es uruguaya y refleja lo que ocurre en nuestra sociedad desde el humor, la sátira, la protesta y la melancolía típicamente nuestra,  donde los bombos, platillos, redoblantes vibran a ritmo de candombe, en una mezcla única e inconfundible. Surgen personajes como el Momo, el Pierrot y la Colombina.

Si bien como cualquier tipo de música es necesario un momento adecuado para escucharla, si prestamos atención a sus letras podremos observar qué ocurre año a año en nuestro país, son como un libro de historia cargado de música, humor y crítica.

Está compuesta por un grupo de 13 a 20 personas aproximadamente, donde según el tipo de voces se agrupan y cantan bajo la supervisión del Director de la Murga.

Falta y Resto en su retirada de 1982  dijo que  “la murga es un bombo y un redoblante, la murga es viento de voces ,que te impulsa hacia delante”

La murga se canta a “templo de Momo, que es un encanto, Araca La Cana le brinda un canto que llega hasta el alma y a su corazón”.

La vida no deja de alejarse de la murga, pues tonalidades, colores, ritmos son parte de lo que nos sucede a diario, y muchas veces nos enmascaramos y disfrazamos como personajes arriba de un escenario, para representar el papel que nos ha tocado desempeñar.

Es así que bailamos con la más fea, hacemos un “un brindis por Pierrot”, nos guardamos una “noche de recuerdos”, y sino como el “viejo divino”, “no querés mirar atrás”.

Tantas veces, nos acordamos “de las barras trasnochadas  que recorren madrugadas tapizando la ciudad”, y también de “los lunes de mañana cuando el verdadero guapo se levanta sin chistar”.

Y quién en algún momento no se preguntó por los años transcurridos y dijo “adiós juventud, no puedo esconder las canas, adiós juventud las ganas, de volver a salir”

O se identificó en el  “Letrista no se olvide” con “los hombres de corbata que quisieron ser murgistas y no fueron a ensayar”.

Pero, también la murga habla de los amores, “José sabía que no puede ser que esos amores no pueden durar, y que la vida es así que te da sólo pa' quitarte”.

La vida es impredecible y “un alma sola dividida en dos” pronto se marcha, y entonces el  “queda con su foto en un rincón y sueña encontrarla arriba, escucha susurrar un disco viejo que su Clara una vez le regaló”

Y tantas veces la vida nos dice: “No vayas a olvidarte que en lugar de tanto verso  cuantas veces el silencio es la voz de la verdad”.

¿Cuántas situaciones nos han hecho cuestionar nuestra propia vida?, el  “dolor de seguir vivo, que es lo bueno que tiene el dolor y también al placer de ganar y perder, cuando todo parece jodido es cuando hay que poner”.

Las heridas que nos marcan, nos lastiman, dejan huellas, “herido estoy, por una pena loca de la que no me curo y así pasan los años y se ahonda, no afloja y pide que siga”

Y sin demasiados miramientos de pronto  "te largan a la cancha sin preguntarte si querés entrar. Por si fuera poco, de golero; toda una vida tapando agujeros. Y si en una de esas salís bueno, se tiran al suelo y te cobran penal"

¿Y quién no se ha pensado alguna vez? : “Dice mi Dios que pregunte a tu Dios porque te ha dejado en esta tierra de sangre cansada, que casi no tiene más nada, que la fe”.

La murga toca todas las situaciones de vida: en familia, en pareja, en el país, en la política, en el trabajo, los que se han ido, los que quedan; y nos recuerda “que no quede en el tintero lo que queda por hacer”. Por eso, es la voz del pueblo uruguayo hecha poesía a ritmo de bombo y redoblante.

A continuación Agarrate Catalina Couple de " El Pepe y Manuelita":


domingo, 14 de noviembre de 2010

“SI TE DAN UN DÍA PARA CORTAR UN ÁRBOL USA MEDIO PARA AFILAR EL HACHA”


Por Andrea Calvete

Esta es la clave para enfrentar cualquier situación en la vida. El pararnos frente a lo que no espera y analizarlo, de modo de contar con todas las herramientas posibles. Así conocimiento, planificación y estrategia serán tres elementos primordiales al emprender el camino.

La diagramación del trabajo, de actividades de cualquier índole, son siempre el paso previo para que luego todo ruede de acuerdo a lo planeado, a lo establecido

En dicha planificación, cabe recordar que “planifica quien gobierna”, con una mirada desde el presente, teniendo en cuenta cálculos, análisis de los problemas, sin olvidar que el que vamos a enfrentar deberá coexistir con otras situaciones.

Si bien, todos estos pasos parecen  obstaculizar la dinámica, por el contrario redundarán en nuestro propio beneficio, acortándonos y allanándonos el camino.

Este proverbio al que hace referencia el título, surge a propósito de un cuento en el que el dueño de un monte decidió talarlo, para ello contrató varios leñadores. Cada uno llevaba ritmos y estilos de trabajos diferentes.

El capataz de la obra se detuvo a mirar con atención a uno de ellos, cuyo primer día fue todo un éxito en cuanto a rendimiento, el segundo disminuyó notoriamente, pero al tercero los resultados fueron desastrosos, entonces decidió tomar cartas en el asunto.

-Discúlpame unos minutos, te detendré tan sólo para hacerte una sugerencia -dijo el capataz en tono amable, dirigiéndose al joven leñador extenuado.

-Si señor, replicó el muchacho cuya voz ya no se oía.

-Mira me gustaría hacerte una pregunta ¿has pensado por qué tu trabajo ha disminuido tanto y tu esfuerzo ha aumentado sin lograr mejorar los resultados? -preguntó el capataz.

El joven leñador ya muy cansado, no podía razonar ni mantenerse en pie. Lo miró aturdido, y sólo dijo:

-Señor necesito, sentarme y beber un vaso de agua por favor

Pronto recibió un taburete y un vaso de agua bien fresca. Más tranquilo bebió el agua se secó el sudor de su frente y ya repuesto contestó:

-Me he dado cuenta que es cierto lo que usted señala, pero no comprendo que ha sucedido, pues yo he triplicado mi esfuerzo y trabajo, y no logro cortar la misma cantidad de árboles que el primer día- dijo el muchacho, con los ojos cargados de lágrimas y pensando que su trabajo estaba en peligro.

-Tranquilo, es sencillo te has olvidado de algo fundamental, de afilar el hacha, aunque demores no te aflijas, afílala muy bien, de esta forma rendirás igual que el primer día.

El joven, agradecido, comprendió su error y de inmediato se puso a afilar el hacha

Más allá del cuento, y del proverbio, es imprescindible tomarse el debido tiempo para afilar el hacha así como para cortar el árbol. Pues en este camino, no faltan quienes pasan la vida entera afilando el hacha, sin cortar un árbol, o por el contrario como este caso los que cortan sin afilar el hacha.

Finalmente, quien piense y analice pronto descubrirá los elementos necesarios a poner sobre la mesa para solucionar una situación. De este modo, descubiertas las herramientas, la planificación  será parte fundamental en la estrategia a desarrollar, porque la vida es como el juego de ajedrez, cada movimiento implica y significa una estrategia a poner en práctica. 

sábado, 13 de noviembre de 2010

NO ES JUSTO


Por Andrea Calvete

¿Por qué unos son tan afortunados y otros no lo son tanto? El lugar donde nacemos ha de marcar en gran parte nuestro futuro, nuestras posibilidades y expectativas. Quién nazca en Haití, o en un rincón del África, quizás vean la miseria, el hambre y la desgracia como posibles estigmas en sus vidas.

Sin embargo, quien tenga la suerte de nacer en Suiza, Alemania o Inglaterra las posibilidades futuras sean otras, la educación, el nivel y calidad de vida, permitirán al individuo desarrollarse en plenitud.

Pero, ¿qué culpa tienen quienes han nacido en lugares donde reina el hambre, la desolación, la miseria, las condiciones insalubres, las guerras, mas  todos deberíamos tener las mismas posibilidades ante la vida,  pero no es así, nunca lo fue.

En nuestro país, no correrá la misma fortuna quien nazca en un ranchito de lata, y tenga que salir a mendigar, que el nazca en un barrio de clase media, lamentablemente el lugar donde nacemos nos condiciona muchísimo en lo que será nuestra vida.

Desde luego, que el esfuerzo personal y las ganas de superarse serán fundamentales a la hora de salir adelante,  aunque muchas veces estos por si solos no logran ser suficientes para que el individuo levante cabeza.

Si bien la educación juega un papel primordial en cualquier parte del mundo, es una de las herramientas más poderosas que tiene el ser humano a la hora de abrirse camino, existe una correlación directa entre niveles de pobreza muy bajos y altos niveles de analfabetismo.

Un amigo, cuando me cuestiono este tipo de temas, me consuela diciendo: “Andrea, para ellos la vida es así, están resignados a vivir en la miseria, en la pobreza, nunca han visto otra cosa”, pero aunque así fuera, no es justo que unos tengamos tanto y otros tan poco. El hecho de conozcan otra vida, otras realidades no significan que merezcan vivir con absoluta carencia de todo, de poder cubrir las necesidades básicas y dignas de todo ser humano.

No es justo, aquí ni en ninguna parte del mundo: en español, en inglés, en italiano, en francés, en portugués, en alemán o en gallego.

No es justo, que una persona tenga que comer de la basura, que no tenga un techo, abrigo, alimentos o agua potable.

It´s not fair, que vivan y duerman en la calle, que en sus rostros no se pueda distinguir una sonrisa de un signo de dolor.

Non è giusto, que las guerras, los desastres naturales azoten sus vidas en forma continua, no permitiéndoles ver más que un futuro oscuro, sin posibilidades.

Il n'est pas juste, que vivan en la miseria, entre la basura, la enfermedad y  el dolor.

Não é justo, que estén marcados a sufrir, que no tengan posibilidades de elegir su destino.

Das ist nicht fair, que no puedan aprender a leer y escribir, que no tengan acceso a la información.

Iso non é xusto, que mientras unos tenemos tanto otros tengan tan poco, mientras se gastan millones y millones en la carrera armamentista.

Afortunadamente, son cada vez más: los gobiernos, las sociedades, las corpaciones, las personas que se solidarizan con quienes  tienen menos, con quienes todo lo han perdido, pues todavía quedan personas dispuestas a luchar, y a no resignarse a que las cosas están así. La indiferencia es la peor actitud que podemos tomar cuando un problema supera nuestras posibilidades, ya que siempre habrá algo en lo que podamos colaborar o ayudar.

Por su puesto, desde lo individual se puede hacer mucho, pero es necesario apelar a lo colectivo de modo de unirse para que esta batalla contra la inequidad e injusticia que padecen millones de seres humanos se logre mitigar. 

miércoles, 10 de noviembre de 2010

“LAS ACTITUDES SON MÁS IMPORTANTES QUE LAS APTITUDES”


Por Andrea Calvete

La actitud es una prenda transparente muy valiosa, que nos hace lucir como queramos, es cuestión de saber buscar en el armario. Nuestras aptitudes nos permitirán llegar lejos, siempre y cuando nuestras actitudes nos acompañen.

Si decidimos vestirnos de derrotismo posiblemente no alcancemos nada de lo que nos propongamos.

No significa disfrazarnos con un montón de prendas con las cuales no nos hallemos identificados, o escondan lo realmente somos, pero sí con aquellas que nos hagan sentir bien con nosotros mismos y con los demás.

Es preciso escoger colores acordes a nuestro temperamento,  telas suaves que nos permitan sentir confortables. Una vez que escojamos las prendas adecuadas comenzaremos el día; pero partamos de la base que el entusiasmo, la energía y el positivismo no los podemos dejar olvidados, serán parte imprescindible para lucir radiantes e impecables.

Una sonrisa es un gran componente en esta presentación pues iluminará nuestras palabras, y nos acompañará mejorando nuestro sentido del humor.

El coraje ha de ser una prenda fundamental en el guardarropa, nos permitirá enfrentar diversas situaciones, aún el dolor y la desilusión.

La fe,  ha de ser primordial,  pues en todos los actos que emprendemos está presente.  Se requiere fe para criar a los hijos, para llevar adelante una tarea, para mantener nuestras convicciones, para lograr lo que nos propongamos, aún lo más difícil, sólo es cuestión de no perderla. Es así que cuando nos  enfrentamos a los reveses y  dificultades del diario vivir hacemos uso de nuestra fe y coraje.

El permanecer activos ha de resultar fundamental en esa actitud para enfrentar la vida, si nos convertimos en seres pasivos, semidormidos, imperturbables, posiblemente nos paremos con actitud de indiferencia, totalmente improductiva.

Si no nos abrimos a los demás, con cordialidad, en busca del diálogo, del intercambio, no habrá actitud que valga, pues como dice Gandhi “con el puño cerrado no se puede intercambiar un apretón de manos”.

Finalmente, el sentido de nuestros actos no está en ellos mismos sino en la en la actitud con la cual nos dispongamos ante ellos, eso será parte fundamental del resultado de nuestro día a día,  por eso  es importarte no olvidar el refrán que dice que “alcanza quien no se cansa”  y sólo quienes pueden ver lo invisible pueden hacer lo imposible.

lunes, 8 de noviembre de 2010

“ROMANCE DEL ENAMORADO Y LA MUERTE”


Por Andrea Calvete

Un romancero que ha llegado a nuestros días, musicalizado por el excelente dúo uruguayo integrado por Cristina Fernández y Washington Carrasco. La muerte que nos genera incógnitas, dudas, y siempre ronda con su hoz martirizándonos la existencia, en la medida que pasan los años.

Quizás sea tan sólo un problema de mentalidad entre oriente y occidente. Los occidentales creemos que existe una sola vida, que finalizará con la muerte. Según las diferentes creencias habrá o no vida luego de esta instancia. En tanto, los orientales creen que existen varias vidas, y en el transcurso de ellas la muerte es tomada como una transformación de una vida a otra. De este modo, los orientales celebran la muerte, con grandes festividades, en cambio en occidente el dolor y la congoja nos acompañan.

Cabe cuestionarnos, ¿un problema cultural o  existencial? Sea como sea, nunca es bienvenida, siempre necesitamos más tiempo, ya sea para nosotros o nuestros seres queridos, es muy difícil de aceptar y asumir, dependerá de la fortaleza espiritual de cada persona, y la fe que tenga en determinadas creencias.

Cuando los afectos están de por medio, no hay explicaciones convincentes para amainar el dolor que ella significa, el desprendernos de los seres amados es algo muy doloroso y para lo que casi nunca estamos capacitados.

Difícilmente estemos preparados para nuestra partida, será cuestión de cada uno la labor a realizar para que ese momento, que a todos nos llegará, nos halle en paz con nosotros mismos y con los demás.

Un tema delicado, complejo, con muchas aristas. El romancero del enamorado y la muerte hecho canción, abre el alma y la mente para reflexionarlo detenidamente.


lunes, 1 de noviembre de 2010

LA GOTA QUE REBASÓ EL VASO


Por Andrea Calvete

Siempre existe una gota que nos lleva al desborde, casualmente aparece en los momentos menos apropiados, en los que contrariamente precisamos más equidad, paciencia y equilibrio. Pero el mecanismo psíquico es tan poderoso e influyente, que hace que las situaciones se escapen de las manos, y operen a nivel inconsciente de modo solapado y artero.

Si bien el ser humano, es capaz de soportar muchísimo, tiene un límite, y cuando éste se alcanza se enciende un sistema de alarma a partir del cual nuestro organismo se alerta. No todos reaccionamos de igual manera, múltiples respuestas se presentarán ante situaciones complejas.

El punto es que cuando llegamos a desbordar ese vaso, las complicaciones comienzan a aparecer en cascada, tanto a nivel físico como psíquico, y nuestro organismo entra en total descontrol.

Nuestras defensas que son parte indispensable para que nuestro cuerpo funcione correctamente, ante situaciones críticas de cualquier orden suelen disminuir, y nuestro sistema inmunológico se ve vulnerado.

El estado anímico es un gran disparador de situaciones límites, pues cuando nos encontramos fuertes difícilmente nada nos perturbe, salvo casos muy específicos, pero cuando nuestra sensibilidad se halla activada de sobremanera, posiblemente hagamos un mundo de una pequeña situación.

Seguramente, no faltará quien nos diga “haces de una pavada un mundo”, y quien se encuentre abatido, enredado en medio de un problema al cual no le ve salida, pensará que sencillo es hablar de la vereda de enfrente.

Pero la vida nos sitúa en todas las veredas, y en todas las posiciones. Tarde o temprano, quien hoy no te entienda, mañana posiblemente producto de lo que le toque enfrentar comprenderá lo que antes no le era posible.

Tal vez, hoy sientas que has rebasado el vaso, mas la fuerza de voluntad que pongamos, o la ayuda que busquemos son primordiales a la hora de salir adelante, para no ahogarnos en ese vaso de agua.