viernes, 24 de febrero de 2017

LAS MUJERES PARAMOS

El próximo 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer se celebrará conjuntamente con un paro convocado por diferentes organizaciones sociales a nivel internacional, en rechazo a los femicidios y violencia de género, desigualdad salarial y explotación económica. Están invitados hombres y mujeres a participar.

El colectivo 'Ni una menos' está impulsando esta iniciativa para que las mujeres de al menos 30 países sean parte de este encuentro. Esta iniciativa comenzó en Argentina, donde los feminicidios han llamado la atención de medios nacionales e internacionales. Grupos feministas de países como Australia, Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, República Checa, Ecuador, Inglaterra, Francia, Alemania, Guatemala, Hondruras, Islandia, Irlanda del Norte, República de Irlanda, Israel, Italia, México, Nicaragua, Perú, Polonia, Rusia, Salvador, Escocia, Corea del Sur, Suecia, Togo, Turquía, Uruguay y EEUU, han dicho que se sumarán a esta iniciativa el 8 de marzo.

Esta convocatoria trae aparejado responsabilidad, solidaridad, y repudio a toda clase de violencia. Es un momento para compartir el cansancio y dolor ante la vulneración de nuestros derechos. El femicidio el hecho más grave de los actos que han sufrido millones de mujeres en el mundo, pero previo a él existen un sinfín de situaciones que vivimos a diario en las que el patriarcado pisa firme y marcha.

Las etiquetas con las que somos diariamente distinguidas a esta altura las llevamos con honra: “Feministas, sueltas de cuerpo, provocativas, rebeldes, sumisas, llamativas, tontas, frívolas, huecas…” y podría continuar, más allá de cualquiera de ellas nadie tiene derecho a faltarnos el respeto o a vulnerar nuestros derechos. No creo que ninguna de las mujeres asesinadas se lo haya buscado, lamentablemente han sido víctimas del asesino que las acosaba y no han podido alejarse a tiempo.

Si bien las estadísticas son datos importantísimos a la hora de informar, me gustaría mirar el rostro de cada mujer que ha sufrido femicidio, para recordarlas y respetarlas, y en lo posible acercarnos alguno de sus familiares o seres queridos. El hecho de tomar contacto directo con los involucrados en estos sucesos lamentables, nos permite ponernos en la piel de las víctimas para tomar consciencia todos que la situación es acuciante.

Hombres y mujeres pensemos en educar a varones y mujeres capacitados para que se hagan respetar, y para que respeten a sus semejantes, el respeto viene de la mano de la tolerancia. Tolerar no significa ser indiferente, sumiso o indulgente, significa abrirse a otras ideas, al diálogo, al intercambio de conceptos, pero siempre defendiendo con argumentos lo que creemos y pensamos. Según Kofi Annan “la tolerancia es la virtud que hace la paz posible”.Para los budistas la tolerancia es el primer paso para lograr la ecuanimidad, y tolerar es el punto de partida para comenzar a dominarse y controlarse a uno mismo.

La violencia un mal enraizado en nuestros días que preocupa y ocupa a todos por igual, se ha instalado en fútbol, en la calle, en los espectáculos, en los programas,  en las películas, en las escuelas, maestros agredidos por padres, niños que sufren bullying , personas que conviven con el mobbing en sus trabajos, quizás algo tan repetitivo a estas alturas que ya no nos haga reaccionar, salvo cuando nos toque muy de cerca.

Martin Luther King, en su histórico discurso “Yo tengo un sueño”, pronunciado el 28 de agosto de 1963 junto al monumento a Lincoln, en Washington DC, instruía a miles de seguidores sobre su filosofía de no violencia, alentando a responder en forma pacífica a la injusticia racial: “No saciemos nuestra sed de libertad tomando de la copa de la amargura y el odio. Siempre debemos conducir nuestra lucha en el elevado plano de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en la violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas de la resistencia a la fuerza física con la fuerza del alma.”

Ante la noticia de un femicidio mi total repudio y compromiso porque no haya ni una menos, y podamos vivir en una sociedad más justa e igualitaria en derechos y oportunidades.

Andrea Calvete

martes, 21 de febrero de 2017

DIME CÓMO RESPIRAS Y TE DIRÉ CÓMO VIVES

En la vorágine del diario vivir cada vez resulta más difícil relajarnos, nudos inmensos se alojan en nuestra columna, el pecho oprimido pesa una tonelada, la irritabilidad brota a flor de piel y el cansancio se presenta rápidamente, todos ellos detonantes del agotamiento y el estrés que nos acechan. ¿Pero cómo desacelerarnos cuando tenemos tanto por resolver, por terminar y por hacer? Para eso les propongo que analicen ¿cómo respiran y podrán descubrir lentamente cómo viven?

Nuestras emociones, ansiedades y ritmo de vida guardan estrecha relación con el modo como respiramos. Un ejemplo ilustrativo puede ser cuando nos encontramos alterados o preocupados nuestra respiración se corta a nivel del plexo solar lo que dificulta la llegada del oxígeno. Así el estrés del diario vivir nos lleva a respirar en forma rápida e incompleta.

Para poder relajarnos es importante concentrarnos en una correcta respiración, tomando consciencia de empujar el abdomen hacia fuera con cada inhalación y regresarlo hacia dentro con cada exhalación. El respirar en forma adecuada nos permitirá relajar tensiones mejorando la capacidad torácica y una buena oxigenación por lo que aumentará nuestra energía.

Científicamente se ha demostrado que la respiración diafragmática es la más eficaz para aliviar tensiones, relajar los músculos y purificar el sistema respiratorio, induciendo a sí a mejorar el estado anímico, la energía y la confianza en un uno mismo. Es aconsejable que la respiración comience por la nariz nunca por la boca, para poder limpiar el aire, filtrarlo y humedecerlo, de modo que en entre de la mejor forma hacia las vías respiratorias.

Cuando inhalamos la mente se calma, y es más sencilla mantenerla sin ahogos, no ocurre lo mismo al exhalar es como si nos apremiara expulsar el aliento para inhalar rápidamente, por eso en la medida que logramos exhalar con calma y naturalidad, podemos acceder a mayores estados de consciencia, así como de tranquilidad.

Ya se pusieron a pensar ¿cómo respiran?... posiblemente una gran mayoría nunca se había hecho esta pregunta antes, pues es hora de analizar ¿cómo respiramos?, para lograr una mejor calidad de vida.

La primera inhalación la hacemos al nacer, y la última exhalación al morir, de allí que este proceso de respirar esté relacionado con nacer y morir al mismo tiempo, en esa relación de opuestos y complementarios que nos conduce a establecer esa energía vital, por algunos denominado prana, que en Sánscrito que significa aire inspirado.

Generalmente, el aire se impregna de lo que nos sucede, de la energía que desarrollamos, y si estamos felices aparecen sentimientos de alegría y esperanza flotando a nuestro alrededor. Sin embargo, cuando la tristeza, la melancolía o el dolor nos visitan, se carga nuestro pecho con una sensación de angustia que casi nos impide respirar. Gabriela Mistral, supo describir como pocos este espacio tan preciado y dijo: “Vuélveme tu suspiro, y subiré y bajaré de tu pecho, me enredaré en tu corazón, saldré al aire para volver a entrar. Y estaré en este juego toda la vida”.

Entonces es muy importante tomar consciencia de cómo respiramos, para lograr mejorar esa respiración y con ella el manejo de nuestras emociones, la oxigenación de nuestro organismo y el aumento de nuestro sistema inmunológico. Más equilibrados y menos tensos estaremos más cerca de alcanzar ese equilibrio tan necesario y buscado entre mente, cuerpo y espíritu.

Andrea Calvete


sábado, 18 de febrero de 2017

ENTRE LUCES Y SOMBRAS

Luces y sombras de un pasado que pesa, un presente que presiona y un futuro que se acerca. El tiempo se traslada en el vaivén de las olas que no dejan de romper en la orilla del mar. El apacible sonido del viento se entremezcla con el de la marea. Llegan perfumados días a su memoria, los recuerdos se dibujan y esconden entre los pensamientos que le inquietan.

Entre claros y oscuros asoman las inquietudes y anhelos, se pregunta: “¿Por qué los matices son tan escasos, ellos han estado presentes en mi vida, pero ahora sólo recuerdo lo que contrasta?” Casi sin darse se cuenta se contesta sin titubear: “Es que lo que me ha marcado ha sido la alegría y la tristeza, el interés o la apatía, el esfuerzo o el desánimo… ¿qué ha pasado en la mitad del camino?, quizás he ido demasiado de prisa o me engañen mis ansias por continuar”. Se aleja por la orilla acompañado por sus recuerdos.

Los naranjas del cielo se han comenzado a salpicar con la espuma de las olas que rompen cargadas de yodo entre las rocas. El sonido del mar lo lleva nuevamente a los días donde las risas abundan, las caricias desbordan y los abrazos aprietan, un regocijo inmenso le inunda. El cielo se nubla por completo y un relámpago ensordecedor lo estremece, allí ve aquel rostro que ya no puede acariciar ni besar, intenta tocarlo pero sus manos están paralizas como entumecidas por el hielo. Un rayo de luz se abre entre los nubarrones y un delicado universo de estrellas ilumina la noche que se acerca.

Entre luces y sombras ha finalizado el día para dar paso a la mágica noche perfumada de jazmines. Reina la calma, la tormenta ya ha pasado, el silencio abraza con suavidad a la luna que se espeja en el horizonte, se siente en paz, puede continuar.

Andrea Calvete


viernes, 17 de febrero de 2017

¿QUIÉN HA CAMBIADO, ÉL O YO?

Sus miradas se cruzaron, pero el fingió no la haberla visto. Ella impactada tragó saliva y continuó caminando, se preguntó mil y una vez por qué negar lo que va más allá de lo explicable. Si fuera tan sencillo responder todos los porque las preguntas perderían solidez y los cuestionamientos pasarían a ser carentes de importancia. Pero allí estaba absorta en el desconcierto “¿Quién ha cambiado, él o yo?” se preguntaba con los ojos llenos de lágrimas.

Esta pregunta puede ser el disparador del comienzo y fin de una pareja, de una sesión de terapia, de un día gris que parece no tener salida y nos agobia preguntado como si fuera muy fácil dar respuesta, pero no lo es, porque es un gran desafío aceptar los cambios, nos cuesta asumirlos e incorporarlos a nuestros hábitos de vida.

Así como este simple encuentro se suceden a diario muchas situaciones que no llegamos a entender, que nos dejan perplejos y por más que busquemos encontrar una respuesta no se la hallamos. No es fácil pararse en la cabeza de otra persona, leer sus pensamientos, razonar de la misma manera, y aunque la conozcamos bien nos es imposible entrar en ese universo de posibilidades que genera cada individuo ante las diferentes situaciones que le toca vivir.

Algunos días no nos entendemos nosotros mismos, nos miramos al espejo y nos desconocemos, nos encontramos desconcentrados, perdidos, distraídos y no comprendemos porque cada decisión nos cuesta una tonelada, es como si quisiéramos poner primera y el cambio no entrara, se podría decir que la caja de cambios anda fallando, o que simplemente tenemos un mal día.

Pero volviendo al ejemplo del comienzo hay silencios que duelen más que las palabras, así como evitar la mirada puede tener mil y un significado, en el fondo en un síntoma de que mal andan las cosas. Tantas situaciones se suceden como disparadores de un antes y un después, de una bifurcación sin retorno, pero no siempre somos conscientes de lo que traerá aparejado el simple hecho de apartar una mirada o mantener silencio ante una situación en la que se espera una reacción inmediata.

Dicen que hablando se entiende la gente, aunque algunas actitudes suelen no tener demasiada explicación y entonces duele tener que admitir algo que no queremos. Ciertas actitudes, como ciertas palabras luego que se disparan no tienen marcha atrás son como las balas generan un dolor punzante, una herida que aunque cicatrice deja huella. Luego de mucho andar intentamos conciliarnos con quienes nos han defraudado o herido, pero las cosas ya no vuelven a ser como antes, han cambiado. Pero pensándolo bien ¿no es puro devenir y cambio la propia vida?, ¿por qué es tan difícil aceptar que algo o alguien ha cambiado, o que nosotros mismos hemos cambiado?

Dentro de las posibilidades infinitas a la hora de contestar ¿por qué ha cambiado el otro o yo?, cabe analizar si ese cambio genera en nosotros sufrimiento o dolor, pues allí nos paramos frente a una puerta que parece cerrarse en la cara y golpearnos duro, entonces cabe preguntarse nuevamente, ¿acepto el cambio?, pero no deseo sufrir, el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional.

El aceptar requiere fortaleza y resignación porque algunas cosas ya no serán como antes. Sin embargo, el hecho de que cambien traerá aparejado aspectos positivos y negativos, sepamos entonces ponerlos en la balanza de modo de equilibrar y sumar ante el nuevo paso que hemos damos en la vida.

Todo cambio en el fondo genera temor, incertidumbre, porque no sabemos a qué nos vamos a enfrentar, y el ser humano intenta contralar los hilos de su vida, pero con el tiempo los velos se levantan y comprendemos que lejos está la posibilidad de controlar nada, entonces comenzamos a dejar fluir nuestros pensamientos, nuestra imaginación y todo nuestro ser para volar y llegar sin temores a donde nos propongamos en ese cambio que es parte de la vida. Según Charles Darwin: “No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que es más adaptable al cambio.” ¿Quién ha cambiado él, élla, o yo?... quizás todos, el cambio es algo que cuanto antes lo aceptemos más sencillo será retomar la marcha.


Andrea Calvete

martes, 14 de febrero de 2017

MORIR Y NACER TANTAS VECES COMO SEA NECESARIO

Celebrar el amor es tarea de todos y cada uno de nosotros, los 365 días del año. Cada uno tendrá un disparador que lo hará vibrar, o sintonizar de manera diferente, lo importante es hallarlo para poder así descubrir que un minuto vivido con amor equivale a uno de los mejores estímulos de vida, guiados por él nos fortalecemos y somos capaces de vencer cualquier tipo de obstáculo.

Tradición, costumbre o simplemente producto de la globalización el 14 de febrero se celebra San Valentín: “ El día de los enamorados”, si bien podemos llegar a sus orígenes me parece más importante cuestionarnos si el amor sigue vigente en estos días, ¿por qué cada vez duran menos años juntas las parejas, qué ha cambiado, somos menos tolerantes, más independientes, o es el ritmo vertiginoso de vida que nos contagia a cambiar rápidamente y a no sentir frustraciones y sufrimiento?

Si miramos unos cincuenta años atrás las parejas se separaban menos, llegaban juntas a mayores, y parecían vivir felices por siempre. ¿Sería tan así? Bueno algunas cosas han cambiado, como por ejemplo la mujer es más independiente y por suerte en una gran mayoría no se ven atadas a sus parejas por una mera dependencia económica. Por otra parte, vivimos en una sociedad hedonista que nos invita a sufrir lo menos posible y a complacer al máximo nuestras necesidades, pero se han puesto pensar ¿a qué precio alcanzamos algunos cometidos?

Lo cotidiano, el diario vivir es quien se encarga de poner las cartas sobre la mesa,  te suele quitar los colores brillantes y te deja ante grises que oprimen y desaniman. Desde luego la situación ideal es la de los amantes que se ven un rato a escondidas con el fuego encendido y dejando de lado los problemas. Un consejo muy común y vigente: “Si rehacé tu vida, pero cama afuera”. Siguiendo con el tema, no me quiero desviar, ¿ cómo se hace para que en el diario vivir esa pasión no se pierda, ese fuego no se apague, cuando llegan las cuentas y los números dan en rojo, cuando los hijos enferman, o perdés el trabajo, o por alguna razón enfermás o al mirarte al espejo no ves la imagen que te gustaría ver?

Evidentemente, el desgaste del diario vivir conlleva a perder esa pasión no sólo por la pareja sino por todo lo que nos rodea. Algunas veces volvemos a valorar eso que tenemos luego que la vida nos da un enorme sacudón, entonces nos sentimos como si volviéramos a nacer, y todo lo que nos rodea se ve hermoso y huele de otra forma. De eso se trata la vida, de morir y nacer tantas veces como sean necesarias, para recobrar fuerzas, ilusiones y esperanzas.

El día de los enamorados es un día para festejar todos, los que estén en pareja y los que no lo estén, porque es un día para celebrar el amor en cualquiera de sus manifestaciones. Y sólo de cada uno de nosotros depende ser y estar felices, no de otra persona, la llave está en poder descubrir lo mejor de cada uno para disfrutar de la maravilla de la vida. Si apreciamos cada acto mágico y misterioso de la naturaleza descubriremos el amor es su más infinita esencia, de este modo enamorados de la vida será más sencillo enamorarnos de otros seres humanos.

Andrea Calvete

domingo, 12 de febrero de 2017

¿CÓMO DIBUJAMOS NUESTRA REALIDAD?

La dimensión de la realidad que vivimos se ve reflejada por distintos medios a través de los que nos comunicamos. En estos últimos años las redes sociales se han convertido en una importante pantalla en la que exhibimos todo lo que nos sucede. Cabe preguntarnos si esta nueva forma de existencia refleja lo que realmente somos o se acerca más a una realidad que buscamos construir en base a fotos, videos, instantes rescatados, que algunas veces distan de lo que son nuestras verdaderas veinticuatro horas del día.

El tema latente es enfrentar nuestra realidad a las expectativas, podemos fantasear, soñar, anhelar y correr tras lo que deseamos o esperamos sin que se desdibuje el punto del camino en el que nos encontramos. El tomar consciencia real de dónde estamos parados algunas veces suele ser dolorosa o decepcionante, entonces surge una especie de evasión o fuga hacia otras dimensiones que distan con el aquí y ahora que nos toca vivir.

Las fotos que solían estar en álbumes pasaron a recorrer las redes sociales llegando algunas veces a personas que ni si quiera hemos visto alguna vez, y que sin embargo comentan y participan de estos momentos que compartimos. Un aspecto positivo es mostrar sin inhibiciones y con sinceridad lo que vivimos, y por otra parte poder conectarnos y conocer gente maravillosa. Pero, como no todo es color de rosas, en contrapartida importa cuestionarnos si lo que compartimos es recibido de la mejor manera y genera la alegría que esperamos o es llega a los destinatarios de una forma muy distinta con la que fue compartida.

Por otra parte, me cuestiono si la vida sucede a través de la pantalla o es al revés, y me explico por medio de un simple ejemplo: ¿Vamos a la playa para disfrutar de un baño, de su arena, de un atardecer y el yodo del mar, o en el fondo vamos a dejar registro de lo que hemos hecho, olvidando disfrutar del cometido que nos ha convocado a ese preciso lugar?

Por momentos ocupamos mucho tiempo en correos electrónicos, Whatsapp, Facebook, Twitter, Instagram… grupos en los que conocemos a la mitad de las personas y sin embargo nos vemos atrapados en una conversación en la que la mayoría de las veces no logramos seguir el hilo conductor. De este modo, sin darnos cuenta, restamos de disfrutar o compartir con nuestros verdaderos afectos, cuando el tiempo es una variable escasa y que no se detiene. ¿Cuántos de los que nos siguen o ponen me gusta en las redes sociales o entablan una conversación realmente nos aprecian o quieren?, quizás una gran mayoría satisfaga su curiosidad al leernos, otros ni siquiera le importemos, y otros tantos no nos quieran como creemos. ¿Será acaso esta una manera de pasar el tiempo, de distracción, o de evasión de una realidad que nos oprime y asfixia? ¿Acaso son las expectativas tan grandes y lejanas como para desdibujar la realidad que nos circunda?

Pero no debemos olvidar que el universo de las apariencias es más viejo que el mundo, ha estado presente mucho antes de la existencia de internet y las redes sociales, quizás por aquellos tiempos se reflejara de otra forma pero es indudable que es una cuestión inherente a una necesidad humana que se correlaciona con la sociedad en la que vivimos y en la que ocupamos un espacio, en la que necesitamos ser valorados, queridos e interactuar con nuestros semejantes.

Analizando con detenimiento el comportamiento en las diferentes redes sociales se puede percibir que hay muchas personas que se encuentran solas, deprimidas, desamparadas, con una imperiosa necesidad de ser escuchadas y queridas, y hallan aquí un espacio ideal para poder canalizar lo que les sucede.

Ojalá fueran sinceros y desde el corazón todos los me gusta o seguidores a la hora de publicar un video o una foto, ante este deseo me cuestiono: ¿Vale la pena compartir algunos momentos o pensamientos íntimos, exponerlos sin tener verdadero control a quienes están llegando y de qué manera? ¿Qué generamos en los demás? ¿Qué buscamos cuando compartimos en las diferentes redes sociales, comunicarnos, reconocimiento, respeto, admiración, empatía, simpatizantes, amigos, o simplemente aparentar una vida que dista con la que realmente llevamos? Cada cual tendrá su propia respuesta a esta serie de preguntas y sabrá qué es lo que comparte y por qué, lo importante es tener consciencia de ello y no desdibujar la realidad que es parte de nuestra existencia.

Andrea Calvete

martes, 7 de febrero de 2017

LABERINTO DE PASIONES

Corren y transitan por nuestra sangre, emergen en cada poro de nuestra piel, brillan en nuestras pupilas, arden en nuestros labios, son música para nuestros oídos y un motor que pone en marcha esa adrenalina que nos empuja a avanzar, así transcurren las pasiones por nuestras vidas.

Algunas veces se disfrazan y se enmascaran detrás de algunos sentimientos que nos confunden y enloquecen, otras nos tocan con delicado esmero hasta que nos sorprenden como un torbellino enfurecido. Desatan risas y llantos, alegrías y tristezas, silencios y ruidos, respuestas y preguntas, contrastes fuertes que nos llevan a sentir con profundidad y convicción.

Cuando la pasión se instala un brillo nos acompaña y un halo indescriptible nos acuna para dar cabida a su existencia. No sabe de timidez, no se sonroja ante las dudas o impedimentos, su fortaleza la hace avanzar a pesar de cualquier vicisitud. Es una guerrera poderosa, suele utilizar diferentes artificios para lograr su cometido.

Algunas veces enceguecidos por algunas de nuestras pasiones nos perdemos en oscuros laberintos, a los que si tomamos consciencia no tenemos la menor idea de cómo hemos llegado hasta allí. Sin embargo, también son capaces de mover montañas, de lograr milagros, porque saben iluminar el camino para lograr eso que tanto deseamos o amamos.

Brillan nuestros pensamientos cuando la pasión los ilumina, rejuvenece nuestro cuerpo y reverdece nuestra alma. Sin embargo cuando la vista se obnubila por su presencia, es muy factible que traicionemos nuestras convicciones perdidos por su mágico encanto.

Huelen a rosa y jazmín, dulces embriagan a quien desee pasar por ellas, refrescan con su sabor mentolado, mientras acarician con manos de terciopelo para así conquistar su propósito. Pocos son los que las detienen, no les hace frente cualquiera.

Algunas pasiones suelen esclavizarnos, nos atan a de pies y de manos a su antojo, y lentamente nos destruyen en la medida que le damos cabida. Otras llegan para ser motor de nuestra existencia, estas son las que deben perfumar nuestros días.

Andrea Calvete

jueves, 2 de febrero de 2017

VIVE Y DEJA VIVIR

En una sociedad diversa y plural posiblemente no nos pongamos de acuerdo respecto a la desnudez y la forma de practicarla, quizás lo importante sea buscar una convivencia armónica donde todos podamos expresarnos libremente y ejercer nuestros derechos.

Hace unos días unas jóvenes decidieron hacer topless en una playa de Necochea y se armó un gran revuelo, despliegue policial, un video que circuló por las redes, opiniones diversas y el caso que terminó en manos de un juez. La cuestión va más allá de estar de acuerdo o no con el topless es ubicarnos a hablar los temas aggiornados a la realidad y al mundo en el que vivimos.

Y no todo está relacionado con la escasez de ropas o ir provocativas, también cuando vamos vestidas “normalmente” no falta algún desubicado que se da vuelta te mira la cola, te vuelve a mirar desafiante a los ojos, te dice un disparate y sigue caminando como si nada. ¿Por qué tenemos que aguantar este tipo de situación? ¿Por qué la hemos generado? ¿Por qué el hombre tiene derecho a hacer cualquier cosa? ¿Por qué tenemos que soportar que nos manden a lavar los platos?... En realidad es un tema profundo que tiene que ver con un legado machista en el que debemos aceptar sumisas a que se nos falte el respeto y se nos diga cualquier epíteto.

El topless en Europa es totalmente aceptado, y la gente camina por las playas respetuosamente como si aquí vieran a una mujer en colaless. Porque si nos vamos a poner a cuestionar qué parte del cuerpo mostrar, también entonces deberíamos preguntarnos ¿por qué se permite usar colaless? El tema de provocar no pasa por la desnudez, pasa a mi modo de ver por la actitud que se muestra, que no tiene nada que ver con el sexo o el desnudo, está relacionada con un propósito de la persona de buscar la atención por parte de alguien

Aún vivimos en una sociedad bastante hipócrita donde surgen leyes que apuntan a la igualdad de derechos entre las personas, sin embargo continuamos señalando con el dedo y estigmatizando como si viviéramos un siglo atrás. El doble discurso sigue vigente lamentablemente y se disfraza de hipocresía con las lenguas afiladas preparadas a hablar y ver obscenidades donde no las hay. Sobre la mesa continúan estando las diferencias por color de piel o el sexo con el que nazcamos. La violencia camina en diferentes ámbitos y las víctimas de abusos y muertes por las mismas espeluznan.

Vive y deja vivir es una premisa bastante olvidada. Sin embargo, el juez de la causa de las jóvenes que hicieron topless en la playa de Necochea ha cerrado el caso por encontrar que los hechos carecían de relevancia contravencional, para el magistrado una mujer que muestre sus pechos no es un acto lesivo. Si queremos seguir avanzando en una sociedad más justa e igualitaria pongamos los temas sobre la mesa a través del respeto y el diálogo, coherentes a nuestros días y de acuerdo a nuestras convicciones, en pro de lograr correctas relaciones de alteridad.

Andrea Calvete