lunes, 21 de diciembre de 2015

SOLSTICIO DE VERANO

La noche más corta se aproxima, el sol llega a su máximo apogeo. Es tiempo de renacimiento, de fulgor y alegría, todo reverdece y crece, del mismo modo la esperanza se asoma con cada rayo que llega a nosotros.

Con su energía y luz el sol nos alumbra e ilumina, se aproximan tiempos de cambios, de renovar los ánimos y las energías, de abrir las ventanas, perdonar, olvidar, para poder avanzar y crecer.

Existen algunos obstáculos, pero la mayoría de las veces uno de los más grandes somos nosotros mismos que nos aferramos a recuerdos, miedos, decepciones, sin dejar que habite en nosotros lo mejor de cada uno, para dar vida a lo que anhelamos y queremos.

Dejemos que el sol brille e ilumine con fervor nuestro ser para alumbrar la parte oscura del camino, para ser luz.

Las luces y las sombras son parte de nuestra existencia, pero hoy el sol llega para iluminar más que nunca, para que cuando miremos al cielo nuestros deseos más profundos lleguen a su destino, y nuestro camino se ilumine cargado de fe y esperanza.

Brillemos a través de la sonrisa, del abrazo, del cariño sincero y de la mano que se ofrece fraterna para solidarizarse y acompañarnos en el camino. El sol está en su esplendor, aprovechemos entonces de su cercanía para inundarnos de lo mejor que hay en nosotros.

Andrea Calvete