lunes, 21 de septiembre de 2015

¿QUÉ HACER CON EL TIEMPO QUE NOS QUEDA?

El tiempo pasa y no se detiene, en tanto, tomamos diferentes posturas, posicionamientos, que suelen salir a flote luego de que ha corrido mucha agua bajo del puente, y entonces solemos sentirnos seguros para cambiar ciertas actitudes.

Así algunas reglas que solían conducirnos, ya no son las que nos marcan el destino, porque han perdido peso, o simplemente porque ya no tienen el mismo significado en nuestra vida. ¿Pero, por qué no tienen el mismo significado, qué ha cambiado en nosotros? Posiblemente hayan cambiado muchas cosas…

El estar en una posición y en no en otra nos hace ver las cosas desde diferentes perspectivas, como también el caer y volvernos a levantar varias veces nos permite pararnos con mayor fortaleza y decisión en la vida.

Nos pasamos una vida entera planeando cosas, sin embargo, en ese afán de llevarlas a cabo descuidamos afectos, momentos y circunstancias que ya no volverán… desperdiciamos el presente, que es aquí y ahora, creyendo que nos queda todavía mucho tiempo.

¿Cuánto tiempo nos queda? Quizás mucho o muy poco… no importa, es necesario detenerse y preocuparse por ser, por estar presente, por ser partícipe de lo que decidimos, por comprometernos con lo que anhelamos y queremos. Porque si dejamos escapar los minutos probablemente no los podamos recuperar.

El tiempo es una variable que se nos escapa de las manos, porque depositamos demasiadas expectativas en él, y olvidamos en aprovecharlo, gozarlo y disfrutarlo, de la manera más sencilla… quizás haciendo una pequeña pausa y almorzando en la plaza debajo de un árbol, respirando profundo y mirando el cielo.

Algunas veces el tiempo se escapa, porque nos empecinamos en discutir y en dejarnos llevar tras el enojo en una situación que no nos aporta nada más que quitarnos la energía vital que necesitamos canalizar en cosas útiles para nuestra vida, y no en situaciones que nos desestabilizan y dejan sin fuerzas, ni ánimo.

Depende de cada uno de nosotros ver el tiempo que nos queda, respuesta que desconocemos, ver ¿qué haremos con él?, respuesta que sí está en nuestras manos y a nuestro alcance.

Andrea Calvete