domingo, 26 de abril de 2015

ALIMENTA TUS SUEÑOS

Llénalos de gratitud, desbórdalos de amor, de generosidad, de infinita pasión y multiplicidad de colores e ideas. Un arcoíris inmenso está dentro de tus posibilidades descúbrelas.

Olvida los malos momentos, las injusticias, las ingratitudes, el dolor y el desaliento, ellos provocarán en ti pérdida de energía y de tiempo.

Tu tiempo es valioso, aquí y ahora, con lo mejor de ti y los seres que amas, aprovéchalo al máximo. No dejes escapar la vida, gózala, disfrútala, ello te traerá gratitud y alegría a pesar de los tragos amargos que algún momento a todos nos llegan, pero en definitiva se superan gracias al dulce sabor que traen aquellos que congratulan el alma.

Andrea Calvete

viernes, 24 de abril de 2015

¿SOMOS CAPACES DE DECIR NO, BASTA?

Palabras que dicen mucho, otras no tanto, frases que nada agregan, algunas carentes de contenido, y en el fondo un bullicio que invade para mantenernos rehenes de un sistema nos invita a consumir en forma ilimitada y a no ser dueños de nuestra propia existencia.

Una verdadera paradoja cuanto más posibilidades tenemos de satisfacer nuestras necesidades, más insatisfechos estamos.En el fondo, el mismo consumo nos llena de vacío, de cosas superfluas que en definitiva no nos aportan demasiado, pero nos quitan tiempo y energía vital.

Gran parte de la vida concedemos nuestra energía y tiempo a personas y situaciones que no lo ameritan, simplemente son parte de lo que sucede a nuestro alrededor, lo que no significa que debamos involucrarnos. Sin embargo, lo hacemos, de allí tantos desencantos y desilusiones, al zambullirnos en un mar que quizás sólo con caminar por la orilla alcance.

El camino está lleno de inconsistencias, de incongruencias… aunque, no por eso detendremos el paso, por el contrario tomaremos nuevos rumbos, para no tropezar con las mismas piedras, cosa que los seres humanos solemos hacer con frecuencia.

Sin embargo, esta vorágine que no se detiene nos mantiene insertos en un universo de posibilidades sobre las que debemos elegir, y la elección suele ser difícil no sólo por los intereses o problemas personales, sino que a éstos debemos agregar el de las personas que nos rodean.

A medida que pasa el tiempo nos enfrentamos a nuevas realidades, aunque pensándolo bien no hay nada nuevo bajo el sol, simplemente algunas situaciones intentamos olvidar que existen o son posibles como un mero mecanismo de defensa.

Quererse a uno mismo, conocerse, implica respetarse, y ser coherentes con nuestros sí y no, con esas decisiones que tomamos a diario. Algunas veces esta misma sociedad que nos cobija a todos nos invita a vernos como personas fracasadas, llena de frustraciones, inseguras, con el fin primordial de manejarnos de modo de servir a un sistema que venda soluciones.

Las soluciones que nos pueden vender infinitas, ¿pero pregunto nos ayudan a sentirnos mejor, o nos hacen correr cada vez más detrás de nuevas metas? En realidad, no está mal quererse superar en la vida, buscar alcanzar nuevos propósitos, sentirse mejor con uno mismo y con los demás, pero todo con mesura y límites, no podemos correr siempre en busca de más, más y más.

Los límites que podamos poner para vivir en armonía dependen exclusivamente de cada uno, de lo que estemos dispuestos a hacer con ese tiempo finito y preciado. A su vez como dueños de nuestras decisiones no podemos permitir que se nos manipule como marionetas. A modo de ejemplo no es imprescindible comprar el último modelo de cualquier aparato para sentirnos parte de este sistema, que en definitiva nos señala con el dedo en forma permanente cuando decimos ¡no basta!

Andrea Calvete


lunes, 20 de abril de 2015

ARDE EN EL SILENCIO

Silencios profundos traspasan barreras,

olores lejanos inundan nostalgias,

palpitan sonidos recorren y pasan.


Recuerdos confusos llegan con la calma

nítidas imágenes cabalgan cercanas.

Todo se esfumina al borde del alba.


Campanas errantes suenan en el alma,

buscan el reflejo del sueño que emana.


Todo está tranquilo y la musa pasa,

se sienta en silencio y observa con calma,

el suave latido que envuelve la llama,

del fuego que nace desde las entrañas.

Andrea Calvete







LOS EPÍTETOS DE DOLORES

Sin querer ni buscar encontró una respuesta poco esperada, al escucharla no salía de su asombro, no comprendía porque aquella persona llena de dolor quería vengar en su discurso su propia desgracia. Entonces decidió atender los epítetos de Dolores, alejados a su realidad, a lo que le estaba ocurriendo y comprender su despecho.

Es sencillo señalar con el dedo, encontrar culpas y culpables, disparar dardos, lo difícil es antes de hacerlo mirarse al espejo para luego tener más benevolencia con quienes nos rodean.

Así sin benevolencia, ni una gota de compasión Dolores decidió descargar su frustración, su angustia, sin medir sus palabras, sin cuidar que algún día podrían volverse en su contra.

En la vida las palabras disparadas suelen volver a la persona que las emitió, entonces allí posiblemente cambiará su perspectiva injusta e incomprensiva, quizás una pizca de compasión o de misericordia le despierte y le haga entender que nadie es dueño de la verdad, y menos de la de otra persona que está sufriendo.

Pero Dolores, tragó saliva y se fue llena de razón, satisfecha de haber dicho todas las injusticias necesarias para dejar sentado su parecer, equivocado e ingrato. Aunque feliz porque había expresado su importante modo de sentir, tan necesario, tan pertinente, tan lleno de arrogancia, carente de humanidad y de sentido común.

La vida da muchas vueltas, y quizás Dolores algún día logre comprender que cada uno desde su lugar hace lo mejor posible por salir adelante, por buscar una salida, y nadie tiene derecho a juzgar lo que otro hace con mucho amor y sacrificio por superarse.

Quizás algún día, los epítetos de Dolores cobrarán vida en su oscura existencia, y resonarán como fuertes zumbidos en su cabeza.

Andrea Calvete

sábado, 18 de abril de 2015

BELLEZA MISTERIOSA

Se aloja en las profundidades, aparece con habilidad y encanto, mientras que irradia y hechiza a quien la admira. No hay explicaciones ni argumentos que logren defender o aniquilar su existencia, trasciende a cualquier principio lógico.

Enigmática se refleja en las cosas más simples. Su sencilla y delicada apariencia es la que permite que aparezca como por arte de magia en todo lo que nos rodea, sólo hay que estar dispuestos a descubrirla, a sentirla, a gozarla con todas nuestras fuerzas.

Es imprescindible abrirse a todos los misterios que la belleza cobija bajo sus delicadas alas que dan vuelo a quien la percibe. Tropezarnos con ella nos acercará al mundo desde una nueva perspectiva, para fortalecernos en el camino de la vida y lograr así abrazar a la sabiduría.

Andrea Calvete

miércoles, 15 de abril de 2015

SONRISA CONTAGIOSA

Ráfagas secas, notas disonantes se perciben en las pupilas de la mañana. Se atrincheran el dolor y la tristeza, unidos intensamente, llevan en su rostro una amargura profunda.

La sonrisa los mira afligida, porque siente que no podrá aflorar en un mucho tiempo. Entonces se pregunta: “¿Por qué no puedo ser más fuerte que ellos, por qué han de vencerme, con su pesar y su mala energía?”

Ha resplandecido en muchos rostros, ha iluminado el día de muchas personas, pero hoy siente que no puede salir, que no puede dejarse ver, alguien la ha encerrado como una prisionera, sin ni siquiera contar con la visita de un abogado defensor.

Aturdida, ya muy quieta, apenas respira. A los lejos se perciben suaves melodías que sirven como pequeños masajes al corazón. Más aliviada escucha la risa de un niño, auténtica y espontanea. Así sin darse cuenta la sonrisa se contagia en forma milagrosa y resplandece entre las sombras.

Andrea Calvete



lunes, 6 de abril de 2015

TONOS OCRES



Tonos ocres, naranjas y rojizos

tiñeron el atardecer,

cargado de magia y encanto.

La paz atravesó el aire,

se detuvo un instante el Planeta.


Ese fugaz momento alcanzó para calar hondo,

para apaciguar el espíritu,

para beber de la tranquilidad del atardecer,

lleno de misterio y encanto.


El sol casi oculto se despidió

con un guiño y una caricia suave

para el alma y el cuerpo lleno de vida.


Así con movimientos lentos y certeros,

se dio paso a la luna y a las estrellas,

que ansiosas y palpitantes,

esperaban instalarse en el firmamento.

Andrea Calvete

sábado, 4 de abril de 2015

RENACER ENTRE LAS SOMBRAS

Con la primera ráfaga de la mañana resurgió con aire esperanzador. El espejo retornaba una imagen cambiada y renovada, tal vez por el tiempo, o ese largo camino recorrido.

Por las noches soñaba que lo imposible llegaría, que lo inalcanzable era realidad, pero al llegar el día se desvanecía aquel espíritu que vibraba delirante cargado de ilusión. ¿Acaso la luna o las estrellas conjuraban en sus sueños? Quizás… o tal vez, la luz del día le cegaba demasiado.

A la luz del sol sus sueños se desvanecían, se volvían en cenizas, a las que el primer viento las llevaba en un suspiro.

Sus miedos eran más potentes en el día, le invalidaban frente al sinfín de posibilidades las que se bifurcaban y le hacían perder la noción del espacio y el tiempo. Aturdido, permanecía quieto anhelando que la noche llegara para dejar volar su ser reprimido.

Asimismo, su orgullo y arrogancia se exacerbaban ante cualquier piedrita que obstaculizaba el camino, por lo que lejos quedaba la humildad y la paciencia necesarias para poder emprender aquellos cambios que darían sentido a su vida.

El largo recorrido se había sumergido muy hondo, en las profundidades donde el sol no llegaba y los sonidos se hacían lejanos y ajenos, donde el dolor, el frío, o la emoción más intensa, perdían su sentido. Este punto de inflexión inminente en su camino.

Sin embargo, había recibido insultos, críticas, epítetos de todo tipo, pero sin dejarse amedrentar había continuado inmutable, con la tranquilidad del deber cumplido. Sabía que no conformaría a todos en este largo camino.

Pero esta mañana algo había ocurrido, se sentía libre no se interponían impedimentos en su jornada, las oportunidades florecían, junto con sus ansias de llevar a cabo lo que en sus sueños más profundos no había podido sacar a luz en pleno día, sentía que había renacido entre las sombras.

Andrea Calvete

viernes, 3 de abril de 2015

ESPACIO INFINITO

Flotan etéreos sublimes momentos,

otros se desnudan con magia y misterio,

bajo su regazo creativo e inmenso.


Danzan y vuelan sublimes secretos,

dotados de intensos colores,

de textura llena de sueños y anhelos.


El llanto y la risa conviven intensos.

Gemidos potentes y susurros suaves

se mezclan ondulantes y escapan al tiempo.


Así todos juntos, en fuga excitante ,

escalan el espiral cósmico,

errantes y esperanzados al espacio infinito.

Andrea Calvete

miércoles, 1 de abril de 2015

PLIEGOS EN SEPIA

Desarmado, algo confundido, Rómulo enfrenta las primeras imágenes. Una tibia mañana lo acompaña, mientras que la melancolía se acomoda junto a un pliego de su alma en forma sutil.

El romero florecido desborda perfumado sus pequeñas flores lavanda, y con un auténtico espíritu humano,lo mira por entre las ventanas sólo y aturdido, y piensa: “Ha perdido la risa, ha perdido la ilusión”.

El sol resplandece en un cielo vacío de nubes, mientras los sonidos de los autos penetran por la única ventana entreabierta.

Fotos en blanco y negro son testigos de momentos, de recuerdos pasados, de imágenes lejanas y remotas, sensaciones que parecían estar olvidadas, pero el percibirlas le remueve un fuerte calor interno tras la búsqueda de aquellos días.

En su latir constante está presente, en el perfume de la noche, en cada color del amanecer, ella no se ha ido. Las desvanecidas fotos desdibujan eso que él sigue sintiendo a pesar de los años transcurridos luego de su partida.

Aquellas fotos sepias atesoradas como pergaminos en su memoria, encarnan aromas y sonidos alojados con ternura en su noble corazón.

El sepia un color que tiene las notas secas de la naturaleza, quizás algo resquebrajado por las lágrimas que no cayeron y quedaron atrapadas en el aljibe de esos recuerdos profundos e imborrables.

Suena el teléfono, y Rómulo deja por un instante las fotos sobre la mesa, se para y atiende. Llaman desde un call center en forma  insistente y reiterativa.

Cuelga molesto y vuelve a la mesa, pero las fotos no están allí, la ventana se ha cerrado. Sin entender demasiado, convencido que no se han perdido, se dirige hacia la cocina calienta agua y se hace un té de cedrón.

Comienza a beber y mira a su romero desbordado de pequeñas flores, sonríe y se siente acompañado desde su jardín por aquel arbusto fiel testigo de un largo camino.


Andrea Calvete