domingo, 27 de febrero de 2011

¿GOOGLE TIENE TODAS LAS RESPUESTAS?


Por Andrea Calvete

Si bien Google es una herramienta fundamental en estos días, que cuenta con 120 millones de búsquedas diarias, donde un 20% de ellas cada 90 días son completamente nuevas, me tomó por sorpresa cuando una pareja uruguaya confesó que había entrado al buscador para informarse acerca de ¿cómo preparar un mate?

Por su puesto, me cercioré que la información que habían recabado fuera correcta y lo era, hasta incluso encontré videos en YouTube con la misma explicación.

Mi sorpresa, fue ¿por qué no preguntar algún  amigo o familiar sobre el tema?, pero debo aclarar que ambos son ingenieros, así que “googlean” todo el día.

Más el problema de esta pareja radica en que  aunque siguieron todos los pasos no saben si su mate sabe como debe, o no. En tono jocoso se han planteado probar el mate de distintas personas para comparar con el suyo.

Pero volviendo al tema de Google, y sin dejar de reconocer su excelente utilidad, hay algo que no puede hacer que es la trasmisión de lo que buscamos en vivo y en directo, existen situaciones que requieren de una comprobación personal y que en el momento alguien nos supervise y  nos marque nuestros errores.

Sin ir más lejos, ya hace muchos años se ha implantado la educación a distancia, a través de Internet, pero en este caso también se requiere muchas veces de un contacto personal que en última instancia permita aclarar detalles muy precisos y puntuales que al individuo no le quedan claros a través de la web.

Mas es cierto,  que en esta era tecnificada solemos resolver todo a través de Google, pero las respuestas contienen un margen de error importante por varios motivos: primero no tenemos absoluta certeza de que la  fuente sea confiable, bueno este problema Google a través de sus nuevos algoritmos pretende mejorarlo, segundo ¿qué nos asegura que hayamos entendido claramente la explicación?, y tercero ¿nos hemos convertido en robots que respondemos sistemáticamente a pasos sin pensar o cuestionar nada?

Por otra parte, muchas personas buscan soluciones a todos sus problemas, toman el buscador como una “panacea”, y así pretenden resolver cuestiones de salud o de cualquier otra  índole, y aunque  existen informaciones acertadas, otras distan mucho de una respuesta confiable.

Asimismo, antes de validar una respuesta es preciso cerciorarse mediante reiteradas consultas. En cierta forma, con Google ocurre algo similar con lo que averiguamos en los libros, que son un material informativo de gran peso, aunque nunca sustituyen a la consulta de cualquier profesional o persona capacitada en determinado tema.

Si bien valoro muchísimo esta herramienta de gran utilidad, que permite eficiencia, oportunidades, soluciones, en apenas unos pocos segundos,  debo reconocer que hay ciertas respuestas que si bien Google las puede otorgar,  el boca a boca o el vivo y en directo continúan siendo mucho más eficientes a la hora de aprender y poner en práctica ciertas situaciones o buscar respuestas muy precisas, para todo lo demás está Google, y no es decir poca cosa.

Sin ir más lejos el propio sitio de Google ha publicado: “En Google cada final de año realizamos un agregado y listamos las búsquedas más populares durante los pasados doce meses, que reflejan las principales inquietudes e intereses de la gente alrededor del mundo. A este ejercicio de comprensión le llamamos “Zeitgeist”, que en Alemán significa “el espíritu de nuestros tiempos”.

Y continúa: “Las estadísticas que presentamos abarcan la más amplia variedad de temas, desde información del Músico argentino Gustavo Cerati hasta información de las elecciones en Brasil, además de cosas insospechadas como recetas para fideos, o sumamente interesantes cómo las búsquedas relacionadas con las computadoras XO en Uruguay. En varios países de la región celebramos el bicentenario y por lo tanto fue un tema privilegiado. En Chile se habló mucho del Bono Bicentenario, mientras que en México se interesaron por la Independencia y en Argentina los actos de celebración capturaron la atención”

También fueron centro de búsqueda según Google las “tragedias que encendieron las alarmas en todo el planeta y eso se refleja en las búsquedas de las inundaciones en Pakistan o los terremotos de Chile, Haití y China”.

Finalmente, el hombre nunca podrá ser sustituido aún en esta era de la tecnología donde el contacto personal es cada  vez es menor en cualquier tipo de actividad. Evidentemente en algún punto el hombre deberá encontrarse con un semejante y mirar su rostro, para formular todo lo que le preocupa o inquieta, y allí verá que el contacto cara a cara es algo que debemos rescatar de las cosas que vamos perdiendo en este vertiginoso correr del tiempo.

miércoles, 23 de febrero de 2011

“LA SENCILLEZ Y NATURALIDAD SON EL SUPREMO Y ÚLTIMO FIN DE LA CULTURA”

Por Andrea Calvete

La cultura está compuesta por la información y las habilidades que posee el ser humano, pero si en el afán de acrecentarla olvidamos ser humildes, honestos y bondadosos ¿de qué nos sirve alcanzarla?

Y por eso, nunca más acertada la frase de Friedrich Nietzsche, “la sencillez y naturalidad son el supremo y último fin de la cultura”, pues con estos dos valores podremos compartir lo que hemos aprendido, de lo contrario la arrogancia, la altanería, se pararán en el camino obstaculizándonos la visión, de modo que no será tarea sencilla trasmitir nada de lo que somos, si en definitiva nos cerramos en un mundo plagado de egoísmo, donde prima el yo como palabra más corriente.

Sin embargo, independientemente a los distintos grados de cultura, lo fundamental será el ser que se esconde tras ese conocimiento, cargado de valores auténticos, no teñidos por posturas, o posicionamientos, pues quien se vale de lo que tiene o es, para demostrar desde donde habla, muy pequeño ha de quedar frente a quien lo escucha.

Por el contrario, quien hable desde lo que es sin arrogancia, con humildad, desde su corazón mismo, llegará con su mayor o menor grado de cultura a cualquier persona en el planeta, pues lo hará de su integridad humana. Y la integridad se pierde muchas veces cuando los individuos sienten que todo lo han alcanzado, pues no terminan de ver que se les aproxima un precipicio enorme, en el que caerán solos con su enorme ego que les imposibilita ver más allá de sus narices.

Los libros aportan conocimientos, los cargos jerarquía, los títulos trabajo y preparación, pero de nada valen ninguno de ellos si a la hora de ponerlos en práctica no afloran los verdaderos valores humanos, que hacen al hombre: honesto, tolerante, humilde, generoso, honrado, prudente, responsable y agradecido. Atributos tan importantes que si se pierden de vista, no tendrá sentido educar o enseñar a las generaciones venideras.

lunes, 21 de febrero de 2011

INFILTRADO, SE ASOMA SOLAPADO

Por Andrea Calvete

El machismo aún se infiltra en nuestros días, enmascarado, disfrazado de distintas formas se solapa, y ataca ignorando que vivimos en una era donde las sociedades han aprendido a aceptar y a convivir con la diversidad y así olvidan que "para negociar bien hay que aprender a ser suaves con las personas y duros con los problemas".

El machismo, expresión derivada de la palabra macho, es el conjunto de actitudes y prácticas aprendidas sexistas, que intentan discriminar a la mujer, mediante un trato ofensivo, humillante, o insultante.

Según el Diccionario de la Real Academia  Española define Machismo como la "Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres".

El machismo encierra  conductas, prácticas sociales y creencias destinadas a justificar y promover conductas masculinas, lo que muchos hombres al realizar este tipo de prácticas olvidan que quien les dio la vida fue nada más ni nada menos que una mujer.

Parecen no recordar que permanecieron nueve meses dentro del vientre de una mujer, que los parió  y  continuó durante toda su vida desvelándose y preocupándose por ellos.

No creo que unos valgamos más unos que otros, ambos sexos somos necesarios e imprescindibles para un correcto funcionamiento social, mas debemos ser respetados mujeres y hombres por igual y no por nuestro sexo, sino porque tenemos iguales derechos y obligaciones, y porque en el mundo entero se pretende terminar con cualquier tipo de acto discriminatorio.

Muchos hombres se sienten que al menospreciar a una mujer o tratarla como inferior, o simplemente ignorarla, elevan su ego y su autoestima, pero lamentablemente lo que hacen es quedar en ridículo frente a una sociedad donde se respetan todas las creencias, razas, o preferencias sexuales, donde prima la diversidad, y se está en contra de cualquier tipo de discriminación. Parecen no admitir que viven en el siglo XXI, han quedado con en la cabeza imbuida en creencias arcaicas y obsoletas.

Pero somos generaciones educadas en la sociedad de los miedos, nos han impartidito: miedo a la libertad, a tomar decisiones, hasta temer de nuestra propia sombra. Gran parte de nosotros fuimos educados en plena dictadura, y es así que nos enseñaron a razonar, pero les digo a todos sin distinción de sexo, seamos libres, no tengamos miedo ni nos sintamos discriminados por aquellos que en su inferioridad pretenden aplastarnos, simplemente lo único que hacen es fortalecernos más como individuos con sus actitudes cobardes y humillantes.

Finalmente, eduquemos a las futuras generaciones para que se sientan libres capaces de aceptarse tal cual son, y como quieren ser, que nadie les impida lograr alcanzar sus sueños o anhelos, que se sientan dignas orgullosas de lo que  son y de lo que creen, pues la convicción permite superar las dificultades más grandes, tan sólo no hay que perderla tras el intento de personas que en su dolor o resentimiento intentan aplastarnos, ¡no lo podemos permitir!

domingo, 13 de febrero de 2011

¿SOMOS MERAS PIEZAS DE AJEDREZ?

Por Andrea Calvete

Nos hallamos de cara a una población mundial envejecida, donde cada vez tienen menos cabida las personas de mediana edad para arriba, y el Mercado de Trabajo mueve sus piezas como en un tablero de ajedrez disponiendo a cada uno en su “justo lugar”.

Este año la población mundial ascenderá  a 7.000 millones de personas y de cada 100 nacimientos 97 ocurrirán en los países pobres, según señaló el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

Se estima que un tercio de la población mundial, es decir 1.800 millones son jóvenes y adolescentes en la actualidad. Casi el 90% de ellos vive en los países en desarrollo y esa proporción continuará aumentando en los próximos veinte años

En tal sentido, UNFPA  pretende invertir en la juventud, en la salud reproductiva y la igualdad de género para poder ayudar a los países a encaminarse hacia un rápido y equitativo crecimiento económico.

En nuestro país, integrado por 19 departamentos, la capital y su área metropolitana alberga 2 millones de sus 3 millones y medio de pobladores.

Asimismo, Uruguay no supera el 1% de crecimiento demográfico, a ello debemos agregar todos los jóvenes que se han ido, y los que se están preparando y correrán a otras fronteras tras nuevas fuentes de trabajo. Si bien, es un tema que al Gobierno preocupa y se han instaurado políticas para revertir el problema, aún no son suficientes.

En la sociedad todos somos imprescindibles, desde los más pequeños a los mayores, pero muchas veces las oportunidades que se les ofrecen a las personas no son justas. Si bien la Ley habilita a jubilarse a una mujer u hombre a partir de los 60 o 65 años, si la persona se halla en sus plenas facultades ¿por qué ha de tener qué jubilarse? ¿por qué se precisa el puesto para el joven que empieza?

Asimismo, ni que hablar que si se pierde el trabajo o se sale a buscar trabajo de los cuarenta para arriba, el mercado cierra sus puertas, y basta con mirar los avisos de pedidos de empleo y comienzan: “Se busca persona entre 18 hasta 35 años”…

Vivimos en una sociedad que busca lugares para las personas como si fueran parte de un juego de ajedrez, un lugar para el niño en la guardería, una escuela o liceo para el más grande… un sitio de recreación para que no muera de angustia la persona que se jubiló y está llena de vida y de pronto siente que su camino se ve truncado.

Es que no somos capaces de ver que el nivel de expectativa y calidad de vida es cada vez mayor, y que todos llegaremos a ese lugar tan simple en el que ubican a las personas que ya “no tienen cabida”, porque si de algo estoy segura es que todos vamos a llegar, y entonces no nos gustarán los paseos recreativos al sol, los juegos de cartas o actividades manuales… para hacernos pasar el tiempo, pues sentiremos que somos personas que aún tenemos mucho por brindar.

En tal sentido, no sería más sencillo que quienes aún están en el uso de sus capacidades pudieran seguir trabajando si lo creen conveniente, pues la capacidad o competitividad no pasan por los años, pero si por la capacidad de producción de la persona. Ya lo dice la Constitución de la República: “Todas las personas son iguales ante la ley, no reconociéndose otra distinción entre ellas sino la de los talentos o las virtudes”.

Quizás sea un problema del Mercado de Trabajo, que apunta a la gente joven, le paga bajos sueldos,  y deshecha a los mayores en busca de mayor competitividad y efectividad. Mas he aquí un grave error, estas metas serán sostenibles mientras mantengamos gente bien remunerada, contenta en su labor, que se sienta útil, eficaz y activa, y esto bajo mi modesto entender no pasa por la cantidad de años sino por la preparación individual, la capacidad, las virtudes y las ganas que ponga cada individuo.

Si bien el empleo, ha crecido, y nos encontramos bajo la menor tasa de desempleo de la historia, el problema que planteo es actual, y quien pasa los treinta y pico de años se le complica a la hora de salir a buscar trabajo.

Pero nuestra Constitución ha sido más que precisa en la valoración de los seres humanos, y esa igualdad ante la Ley da la posibilidad a que una persona trabajadora, tesonera sea capaz de proponerse las metas más lejanas, en tanto quien se base en la que yo denomino “la ley del mínimo esfuerzo”, no llegará ni a la esquina, y así veremos derrumbarse grandes proyectos, que fueron puestos en manos de personas incompetentes, que no son capaces de comprometerse con nada.

En tal sentido, creo que nuestra estructura social busca lugares para las personas como si fuéramos parte de un juego de ajedrez olvidando que las personas sentimos, pensamos y razonamos, no somos fichas de un juego que se las coloca donde menos incomodan, por lo tanto  es un tema de debate muy actual aquí y en cualquier parte del mundo, donde las expectativas de vida y calidad de vida son cada vez mayores.

Finalmente, los insto a pensar que cada vez seremos más las personas que pronto entraremos al rango de personas adultas mayores, y si no se toman medidas para hacer una convivencia cordial y amena en este mundo, donde todos sintamos que tenemos posibilidades y somos útiles, las tasas de suicidios que ya son muy elevadas lamentablemente se incrementarán, porque el hombre no nació para sentirse inútil en esta vida. Dejemos de lado los rangos, las edades, y pongamos en alto los valores, las virtudes, las capacidades, los desempeños, la educación, y apostemos a ellos.

Quizás cuando las palabras de Sully Prudhomme suenan convincentes en nuestras cabezas, “ví que el hombre del hombre necesita y de todos a la par me siento hermano”, sea la hora de los grandes cambios que la sociedad resquebrajada necesita para salir reconstruida de los bombardeos a los que se expone día a día, y que deja a los individuos en lugares incómodos, llenos de amargura e insatisfacción.

viernes, 11 de febrero de 2011

¿SI TE DIERAN LA OPORTUNIDAD DE EMPEZAR DE VUELTA DE CERO QUÉ HARÍAS?

Por Andrea Calvete

Una pregunta utópica, pero que da para dejar volar nuestra imaginación y hurgar en lo más profundo de nuestros recuerdos.

En ese mirar quizás veamos muchos errores o equivocaciones, que nos han marcado, tropezones importantes, encuentros no previstos, situaciones amargas. Posiblemente los  buenos recuerdos surjan también, pero el ser humano siempre en busca de la superación mira en los errores opacando los buenos momentos.

De los buenos momentos también es posible aprender mucho, pero generalmente  pierdan nitidez frente a aquellos que nos han dejado cicatrices o marcas en alguna parte de nuestro ser.

Y en ese balance de cosas que nos han ocurrido, posiblemente queramos borrar de nuestro bagaje todo aquello que nos duele, lastima o incomoda, pues es allí donde el dolor surge, comienza el mecanismo de escape, de búsqueda de salida.

Muchas personas ante esta pregunta que realizáramos al principio, suelen decir que volverían a hacer exactamente lo que hicieron, pero les pregunto ¿esta respuesta es real, o implica escudarse bajo un velo de triunfo y no querer reconocer tantas fallas?

Otros individuos más francos, contestan: "Yo hubiera estudiado, me hubiera esforzado más por avanzar en mis metas personales, hubiera luchado más por la familia que perdí… " y en ese reconocer fallas se sinceran consigo mismos, con su verdadero yo que se mira al espejo.

Es que vivimos en la sociedad del mínimo esfuerzo, y así no se llega a ningún lado. Las metas requieren de sacrificio, de trabajo constante, de compromiso, de desvelos, de un interés personal que permita superar los obstáculos.

Aunque hay muchas personas que suelen ver una imagen muy distinta a lo que realmente son, es como si se disfrazaran para dejar escondido aquello que les molesta o que no quieren asumir, porque el asumir determinados errores duele, cuesta, pero también significa crecer como seres humanos en una búsqueda personal de superación.

Entonces les propongo, empezar de cero a partir de este minuto, borrar imaginariamente el pasado, y comenzar a proyectar el futuro, intentando que ese pasado no oscurezca las posibilidades futuras, los proyectos, porque lo hecho, hecho está, y no vale la pena lamentarnos, simplemente miremos el futuro con pensamiento crítico, y así será mucho más sencillo lo que emprendamos.

martes, 8 de febrero de 2011

¿QUÉ NOS DIFERENCIA A LAS MUJERES Y A LOS HOMBRES?

Por Andrea Calvete

Hombres y mujeres nos lastimamos a diario, pues como escribe John Gray “Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus”, Marte según la mitología romana era el dios de la guerra, mientras Venus la diosa del amor, la belleza y la fertilidad, y desde aquí comienzan un gran número de diferencias que traen aparejado muchos malos entendidos y complicaciones.

Y es así cuando nos ponemos a hablar personas de distintos sexos al  plantearnos temas sentimentales o amorosos, las campanas suenan muy distintas, y es que en el fondo aunque tanto la mujer como el hombre son capaces de enamorarse, las manifestaciones suelen ser totalmente distintas. La mayoría de los malos entendidos surgen al conferir significados diferentes a expresiones iguales.

Entonces lo que para uno es un halago o una gracia para otro puede ser una falta de atención u ofensa, ¡qué complicado!, y es que pensamos o percibimos las cosas de manera diferente, y aunque intentemos igualarnos en derechos y obligaciones, sentimos diferente, y en tal sentido la biología ha sido sabia, nos diferenciamos genéticamente, hormonalmente, nuestros cuerpos son diferentes y también funcionan en forma distinta.

Las mujeres cuando se involucran amorosamente, ponen en forma inmediata un componente sentimental, que al hombre le cuesta mucho más tiempo incorporar, lo que para una mujer fue un encuentro sumamente romántico, para el hombre fue un sensacional momento de pasión, y al otro día si se encuentran comienza un gran mal entendido. Ella lo mira esperando palabras de dulzura, cariño, mientras él le dice: “Qué noche impresionante, qué se repita” y esto por ser delicada seguramente alguno diga algo bastante más subido de tono, pero no hace falta que sea más explícita…

Ella esperará que el celular suene, o un mensaje llegue, él pendiente de que el celular suene pero no para verla a ella o comentar la noche anterior, sino para arreglar la partida de cartas o fútbol que le quedó pendiente con los amigos.

Pero a esta altura ya sabemos que biológicamente nos separan muchas diferencias, que nos llevan a reaccionar de forma opuesta, pero a pesar de que este Muro de Berlín, nunca será derribado somos los unos para otros una parte importante de la vida y complementaria.

Desde la genética comienzan las diferencias, de los 46 cromosomas humanos en las mujeres un par son xx y en los hombres xy. El cromosoma y es el que determina la masculinidad, genéticamente la mujer es más fuerte que el hombre, el hombre padece mas enfermedades hereditarias.

Desde el punto de vista del aprendizaje las niñas dominan el aprendizaje verbal, los rostros humanos, mientras los varones tienen mayor habilidad con las líneas ángulos, perspectivas y los objetos, de aquí su poderosa atracción por la figura de la mujer.

Con respecto a las diferencias fisiológicas: La talla, el peso, la capacidad pulmonar, la masa muscular, la temperatura corporal, el consumo de  calorías y el tamaño del corazón en los varones es superior al de las niñas.

El cerebro de los hombres es más pesado y voluminoso, lo que no guarda relación con la inteligencia. Asimismo, las mujeres soportan mejor el dolor que los hombres, debido a que están acostumbradas a los dolores menstruales y de partos.

Otra pregunta frecuente es ¿cómo una mujer puede hacer varias cosas a la vez en forma correcta, mientras que al hombre le resulta más difícil, la explicación es sencilla, las mujeres manejan mayor tráfico de información entre los hemisferios cerebrales, debido al mayor grosor del cuerpo calloso. Mientras que el cerebro del hombre está más encapsulado, el de la mujer es más fluido.

Un estudio llevado a cabo por  científicos de la Facultad de Medicina de Harvard mostró que partes del lóbulo frontal, que alberga las funciones de toma de decisiones y resolución de problemas, son proporcionalmente mayores en las mujeres, al igual que la corteza límbica, que regula las emociones.

Sin embargo, las zonas del cerebro que son proporcionalmente más grandes en los hombres está la corteza parietal, que procesa señales de los órganos sensoriales e interviene en la percepción espacial, asimismo, controlan las emociones y la conducta social y sexual de mejor manera que las mujeres.

Pero, más allá de todas estas explicaciones científicas y válidas, lo cierto es que a la hora de enfrentarnos a una situación, las reacciones no han de ser las mismas, pero también hay que ver el lado positivo los complementos son necesarios, por otra parte sería muy aburrido y monótono si obtuviéramos la respuesta correcta ¿no lo creen?, así que nos seguiremos enfrentando… sólo que debemos intentar vernos con más humor, y no tanto enojo, pues las situaciones tomadas con humor son más llevaderas, vale la pena reírnos de nosotros mismos, es un síntoma de que hemos avanzado.

A continuación les presento este video subido a YouTube donde el humorista americano Mark Gungor expresa en forma muy amena las “Diferencias cerebrales entre los hombres y las mujeres”, espero lo disfruten.

jueves, 3 de febrero de 2011

EL SABOR DE LA DESPEDIDA

Por Andrea Calvete

Las despedidas no son gratas para nadie, ni para los que se van, ni tampoco para los que quedan. Tienen un sabor amargo y doloroso. En contrapartida las llegadas saben a aire fresco, a desborde de alegría.

Y “sólo en la agonía de despedirnos somos capaces de comprender la profundidad de nuestro amor”, describe con certeza, George Eliot la sensación que se produce internamente cuando alguien muy querido se marcha.

Hoy por hoy es muy común que tengamos algún ser querido viviendo fuera de nuestro país, y así surge la grata sorpresa cuando nos avisan que vienen unos días por Uruguay, y entonces aprontamos para recibir a esa persona que hace tiempo no vemos, y que extrañamos tanto.

El reencuentro es muy emocionante, a pesar de que uno se puede mantener en contacto prácticamente todos los días vía Internet, teniendo acceso cara a cara a través de la pantalla, mas el contacto físico no es lo mismo, no hay con que pagarlo, y no habrá tecnología que pueda superarlo.

El contacto personal es algo mágico, que nos traslada en el tiempo, que nos permite llegar hasta los lugares más lejanos en los recuerdos, y todo se revive como si estuviéramos allí, ¡tantos momentos compartidos!, lindos, intensos, buenos, malos, pero vividos con todo el corazón… ¡tantos años transitados!, pero de pronto se ven desgarrados tras la separación de vivir muy lejos…

Y así muchas familias hoy se ven separadas por un océano, que si bien son quince horas de avión, no son tan sencillas acceder a ellas: los costos, los tiempos, la familia, el trabajo… son tantas cosas que intervienen a la hora de intentar hacer una visita que finalmente se hace cuesta arriba.

Sin embargo, el sabor del reencuentro es algo sensacional, permite aflorar tantas sensaciones guardadas, olvidadas, que sólo con esa persona que hacía tanto tiempo que no veíamos somos capaces de compartir, porque cada persona en esta tierra es única y especial, de allí la importancia de cada ser en nuestras vidas.

Mas finalmente, volviendo al tema inicial, las despedidas no son gratas en ninguna circunstancia, pero si algo debiéramos rescatar es todo lo que esa persona tan especial significa para nosotros, que aún en la distancia, en el tiempo… o lo que nos separe siempre, siempre, permanecerá en nuestro corazón y en nuestra alma, pues los seres queridos ocupan ese lugar único y especial,  y no habrá nada que pueda revertir eso.