miércoles, 17 de febrero de 2021

MOMENTANEAMENTE SUSPENDIDO


La Pandemia se ha empeñado a dejarnos fuera, todo confabula para que no consigas día y hora, y postergues ese chequeo pendiente, o ese trámite en el que precisas renovar algún documento, o que ese encuentro o entrevista se diluya y todo quede para más adelante.

Y desde que comenzó esta Pandemia nuestra vida y hábitos se han visto alterados, en esa suerte de alteración no falta los que se abusan de la situación y se aprovechan para cerrarte las puertas en la cara, por falta de tiempo de recursos… o de lo que se te ocurra.

Lo cierto, es que un montón de actividades y trabajos han quedado suspendidos en una nube, a la espera de que todo esto termine. Sin embargo, quien está por jubilarse y se ha quedado sin trabajo necesita una solución inmediata. Del mismo modo, quien ya no cobra más el seguro de paro quiere trabajar, porque el trabajo más allá de que dignifica es la herramienta de sustento que tenemos como seres humanos.

Y han quedado suspendidas operaciones quirúrgicas, intervenciones médicas, las empresas han reducido personal de trabajo, y en algunos casos como el de las actividades culturales totalmente suspendidas. Es lógico, entendemos que estamos en Pandemia, pero ya se hace bastante insostenible que todo esté momentáneamente demorado y suspendido. Desde luego, como somos seres adaptativos, nos acostumbramos, pero eso no significa que todas estas alteraciones nos tengan satisfechos.

Somos parte de un sistema que de alguna manera está momentáneamente fuera de servicio, pero nosotros tenemos que seguir abonando nuestros impuestos, alimentando a nuestra familia, pagando el alquiler, y haciendo equilibrio para no quedar como quien camina en una cuerda floja, mientras el sistema vuelve a funcionar lo más próximo a la normalidad.

Andrea Calvete