domingo, 9 de agosto de 2020

EL DRAMA DEL PRÓXIMO MES

Las promesas suelen ser grandes alicientes, despiertan ilusiones, palpitares nuevos, brillo de pupilas, y sobre todo esperanza. Pero ¿qué pasa cuando lo prometido, se posterga día tras día, corre para más adelante, hasta dilatarse en un enorme vacío que comienza a doler y asfixiar? Allí es cuando se presenta el drama del próximo mes.

Un nuevo día a la espera de esa respuesta que se aleja, que se evade complaciente y se adorna con excusas que pronto pierden credibilidad. Una sonrisa por cortesía nos recibe y un “vuelve el próximo mes” se instala con inquietud y molestia como un nido que está a punto de caerse del árbol.

Nos aferramos a esas palabras que ya no tienen demasiada confiabilidad, con la ilusión de que algo cambie, que se produzca un milagro… Aunque con el correr de los días sentimos la necesidad de que se nos diga la verdad, y pensamos que sería más honesto que se nos cerrara la puerta en la cara.

Este drama muchas personas lo han vivido en algún momento en su vida, y se han sentido atrapados a una situación que se alarga casi indefinidamente, sin poder salir y liberarse, en busca de otra posibilidad. Y uno se pregunta: “¿Para qué alargar algo tanto, con qué motivo, con qué razón, conveniencia económica, falta de honestidad, miedo, o simplemente cobardía… y los motivos podrían ser tantos, pero uno no alcanza a comprenderlos, no le entran en la cabeza?

El drama del próximo mes tiene que ver con poder asimilar ¿cómo siguen nuestros días, de saber cuál será nuestro sustento?, ¿cuál será la posibilidad de desempeñarnos en una tarea?, de sentirnos útiles y capaces de dignificarnos con nuestro trabajo.

Hoy el drama del próximo mes se ha terminado, porque finalmente nos han cerrado la puerta en la cara, han tenido las agallas de decir hasta aquí llegamos, no va más. Si bien aún nuestro problema no se ha solucionado, al menos ahora nos sentimos libres de buscar y optar por una mejor opción, y nuevamente con la esperanza y la ilusión encendidas. 

Andrea Calvete