viernes, 25 de noviembre de 2016

EFECTO MARIPOSA

El viejo proverbio que dice que “el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo" está relacionado con la teoría del caos en el que el más mínimo movimiento en un inicio de cualquier acción puede variar su curso a causa de un proceso de amplificación de esa variante, es lo que se conoce como el “efecto mariposa”. Evidentemente, todo lo que hacemos incide en nuestra existencia, de este modo, pequeñas acciones pueden crear grandes cambios.

El término "efecto mariposa" surge partir de los estudios realizados por el meteorólogo y matemático Edward Lorenz, pionero en el desarrollo de la teoría del caos, quien sostenía que las condiciones iníciales se pueden ver afectadas por un mínimo cambio, de modo de predecir progresos al respecto. Por el año 1950 se hacía muy complejo predecir el tiempo más allá de cuarenta y ocho horas, es así Lorenz estudia las leyes atmosféricas y meteorológicas teniendo en cuenta la más mínima corriente de aire, así surge el aleteo de la mariposa a dar luz a este efecto universal.

La teoría del caos es una teoría matemática que induce al pensamiento filosófico, se refiere a la incapacidad de predecir eventos, aceptando conceptos de azar, incertidumbre, aleatoriedad e indeterminación, de allí que esta teoría tenga tanta repercusión en el diario vivir, pues la vida misma es un inmenso misterio a develar.

¿Cuántas decisiones desacertadas, equivocaciones y errores cometemos?, ¿Cuántos minutos desperdiciados?, ¿Cuántas lágrimas derramadas?, ¿Cuántas palabras no dichas a tiempo?, ¿Cuántos sueños olvidados?, ¿Cuántos deseos dormidos?... Y las preguntas podrían abarcar toda la hoja, sólo es cuestión de comenzar a escribir. Pero más allá de los “cuántos” es importante analizar “qué” hemos podido aprender cada vez que nos apartamos del camino, si hemos crecido, avanzado o literalmente hemos quedados estancados flotando sin querer hundirnos en nuestro propio ser más profundo, el que todavía no alcanzamos a comprender y dar cabida.

El aleteo de la mariposa repercute en cualquier parte del planeta pues el universo de oportunidades está conectado, todo movimiento genera una reacción. En el diario vivir cada decisión que tomamos nos afecta en modo significativo a cada uno de nosotros y a los seres que nos rodean. Así cuando por descuido cometemos un error éste no sólo nos perjudica a nosotros sino a otras personas. Del mismo modo, cuando una buena acción nos ilumina el día, también iluminará la de nuestros semejantes. El aleteo de las alas de una mariposa puede sentirse al otro lado del mundo y llegar a provocar un Tsunami. Esta imagen nos lleva saborear nuestras acciones, a palparlas, a percibirlas detalladamente a través de todos nuestros sentidos, embriagados de aromas que pueden convertirse en un universo infinito de posibilidades.

Este aleteo constante que efectuamos para desplazarnos está íntimamente relacionado con la trilogía pensamiento, palabra y acción. Todo lo que pensamos suele manifestarse en palabras y acciones que desafortunadamente no siempre coinciden, pues para que esto ocurra debe generarse una armonía bastante difícil de lograr, para poder ser así coherentes con lo que pensamos, decimos y hacemos.

La interrelación causa y efecto se da en todos los instantes de la vida, de modo que un pequeño cambio puede generar resultados significativos. La verdadera pregunta que se genera es si somos capaces en sistemas complejos de predecir las consecuencias de nuestras acciones, quizás el primer paso sea ponerse una mano en el corazón para luego dejar volar nuestras alas.

Andrea Calvete