martes, 28 de octubre de 2014

LAS MUJERES RURALES

Cada 15 de octubre se celebra el “Día Internacional de las Mujeres Rurales”. Una oportunidad para reflexionar sobre las contribuciones y las preocupaciones de muchas mujeres en Uruguay y en el mundo, que han comenzado a construir un gran camino para mejorar la vida familiar rural y de la mujer rural.

Según las Naciones Unidas, en América Latina las mujeres rurales son responsables de más de la mitad de la producción de alimentos, desempeñan un papel importante en la preservación de la biodiversidad y garantizan la soberanía y seguridad alimentaria en la producción de alimentos saludables.

Sin embargo, viven en situación de desigualdad social, política y económica con apenas el 30% de titularidad de la tierra, del 10% de los créditos y del 5% de la asistencia técnica.

Por ello, la FAO afirma que es necesario trabajar en políticas públicas para promover la igualdad de género en el medio rural, e identifica tres situaciones de especial atención:

· El 50% de las mujeres rurales trabajan en empleos rurales no agropecuarios

· Es urgente instrumentar políticas específicas para las trabajadoras rurales familiares no remuneradas, en pos de una mayor equidad en el mundo rural.

· El porcentaje de mujeres a cargo de explotaciones agropecuarias va en aumento

Entre el 8% y el 30% de las explotaciones están a cargo de una mujer. Esta proporción va en aumento, teniendo cada vez mayor importancia para la autonomía económica de las mujeres, la seguridad alimentaria y el bienestar de la sociedad.

Es por ello, que Naciones Unidas señala el desafío de fortalecer su voz, para que los Estados elaboren políticas de apoyo productivo y de protección social, que respondan a sus necesidades como mujer productora y como integrante de una familia. Compatibilizar esta doble perspectiva es un desafío complejo de enfrentar, pero urgente de resolver.

Las Naciones Unidas expresan:

Tenemos que comprometernos, todas y todos, el Estado, la sociedad civil y el sistema internacional, para reconocer las contribuciones y los derechos de las mujeres rurales, incluidos sus derechos a la tierra y los recursos.

En este nuevo siglo la mujer rural no sólo debe enfrentarse a las exigencias del mercado regional sino también al mercado internacional globalizado que muchas veces desmerece la producción artesanal y doméstica. Sin embargo, en las últimas décadas las visiones ecologistas promueven el trabajo de la mujer rural.

Las mujeres rurales tampoco escapan a la demanda del sistema industrial y comercial que exige abastecimiento de materias primas, que en algunos casos no son renovables en relación a las necesidades.

El proceso de tecnificación llevó a la aplicación de un modelo científico lo que le ha traído varios problemas a la mujer rural, entre ellos la exclusión de las actividades productivas y la separación de su hábitat natural.

La mujer rural se para frente a un modelo científico tecnológico clasista y patriarcal que no da cabida a otros modelos culturales.

Video del programa: