lunes, 15 de octubre de 2012

CANCIONERA EN MANO

Si bien todo cambia con el transcurso del tiempo, la esencia de las situaciones en el fondo continúa siendo la misma. Y hace unas cuantas décadas atrás, a mediados de 1930, surge una revista llamada Cancionera, la que no tuve oportunidad de conocer. Igualmente, por narraciones familiares entré en contacto con ella a través de un viejo dicho que se utilizaba cuando alguien se iba a encontrar con una persona desconocida y como forma de identificarse se decía: “Yo Cancionera en mano”.

Cancionera fue una revista que se editó durante varias décadas en Uruguay, y fue un espacio dónde se anunciaban películas, obras de teatro, canciones en diferentes idiomas, y un sector al final dedicado a corazones enamorados. En esta última sección hombres y mujeres se daban a conocer a través de testimonios que salían publicados los miércoles, en busca de ser correspondidos por un alma que colmara sus expectativas.

Y es así que muchas personas, se conocieron por este medio, y la forma de contactarse era en un lugar determinado, con características puntuales descriptas en el anuncio, y una Cancionera en mano o debajo del brazo, y de allí el dicho que da lugar a esta vivencia. Ahora si las cosas no salían como esperaban, muchas veces la revista y la persona desaparecían antes de llegar a la cita.

Una revista orientada al tango y al folklore, pero abierta también a “temas modernos”. Y en las primeras décadas de su existencia, fue muy común leer en ella la transcripción de algún radioteatro.

La dirección de Cancionera estuvo a cargo del periodista Emilio Tancredi y la secretaría de Hugo Byron, también autor de numerosas columnas dedicadas a Gardel. En tal sentido, el aporte que semanalmente hizo la revista para destacar la vida y obra del Zorzal, fue realzado por las columnas de Diego Nilo Soppi.

Y Cancionera fue muy similar a “El Alma que Canta” en Argentina, una revista que también se imprimió durante varias décadas, llegando tener a tirajes de 250.000 ejemplares por semana, bajo la dirección de Vicente Bucchieri. Y esta revista dio origen al dicho “Te espero con un clavel en el ojal y ‘El alma que canta en la mano’”.

Una sección muy novedosa de Cancionera, era el “Runrún del ambiente” a cargo de Lucy Fer. Aquí se detallaban los chismes del momento, así que nada es nuevo bajo el sol en estos días.

A modo de ejemplo un artículo titulado “Canaro ¿músico clásico?” Decía así: “No se asusten los tangueros, ni se sorprendan los que aman la música de Rossini, Verdi o Chopin… Días pasados -y lo vamos a contar rápido- en una emisora de nuestra principal Avenida, el locutor de turno anunció a los oyentes: … y ahora la Obertura de ‘El Barbero de Sevilla’ original del Maestro Francisco Canaro? Cualquier día el mismo locutor anuncia una zarzuela española y sale diciendo por el micrófono es original de Enrique Santos Dsicépolo”.

Y volviendo a nuestros días, en que han pasado tantos años, la forma de relacionarnos las personas no ha cambiado tanto. Es así que infinidad de personas se han conocido por internet, facebook, email, twitter, y cualquier medio es válido a la hora de conocer caras nuevas. Aunque actualmente, a través de las fotos, o videos, las perspectivas a la hora de encontrarnos varían, cabe destacar que la caja de sorpresas siempre ha sido bastante similar a la hora de descubrir una persona a la que conocemos muy poco.

Esta revista es parte de nuestros días, de nuestros recuerdos, para entrar en contacto con cines de Montevideo ya inexistentes. Y les nombro algunos de los tantos cines de la época: el Plaza, el Iguazú, el Censa, el Ambassador, el Coventry, el Rex, el California y el Grand Palace.

Asimismo, era un espacio donde se comunicaban programas radiales, audiciones, noticias a nivel del mundo del espectáculo. Y transitando por las páginas de esta revista añeja, ya amarillentas y con olor a papel antiguo, me encuentro para mi sorpresa con un anuncio de Cancionera radial por CX 28 Imparcial los martes a las 17 horas y los sábados a las 14 y 30 horas.

Y cabe recordar los teatros más frecuentados de la época, el Solís, el SODRE y el 18 de Julio, donde se podía ver a la Comedia Nacional, a la Troupe Ateniense, así como importantes figuras, como es el caso de Paco Busto, o Chito Galindo.

Esta revista salía todos los miércoles, y su público la esperaba ávido por ponerse al día con el mundo artístico, la cartelera, así como también para seguir la sección destinada al corazón, a la que tantos ponían mucha expectativa.

La sección de “corazones enamorados” estaba a cargo de Tita y Romeo. El costo de las distintas publicaciones variaba si se era dama o caballero. La tarifa para los caballeros era $1,50 y $0,50 para las damas. Además se ofrecía el servicio de entrega de cartas a poste restante, con envíos a domicilio, certificadas y sin membrete. Las cartas tenían que llegar antes de la hora once del día lunes, porque fuera de hora sufrían recargos adicionales.

Y compartimos algunos avisos de la Cancionera número 970 del miércoles 23 de setiembre de 1953 de la sección “corazones enamorados”:

“CARECIENDO de cariño, anhelo caricias de un amor sincero de una joven buena, comprensible y sincera; tengo 31 años, soy morocho, de buenos sentimientos, honrando y trabajador; no he de defraudar a la joven que me escriba a Poste Restante, envíe foto: yo enviaré en la misma condición; daré más informes, si congeniamos ideas. ROMÁNTICO SOLITARIO”.

“MUY OPTIMISTA: Encontrándome en las condiciones con deseos de formar hogar. Espéreme el jueves 24, hora 20, 18 de Julio y Joaquín Requena, usted “Cancionera”, yo hablaré. LILI”.

“PROPIETARIO de varias casas, y con ansias de amar y ser amado por culta señorita, hago estas líneas con ese fin. Me encuentro solo, nunca me ha favorecido la suerte en cuestión de amores. Creo agradar a quien se digne dar respuesta a esta confidencia amorosa. No se arrepentirá. Cartas o publicación para: WASHINGTON L”.

Estos eran algunos de los avisos amorosos que se enviaban a través de esta revista tan leída por aproximadamente treinta años.

Hoy en día, la tecnología nos ha abierto muchas puertas, nos ha permitido conocer gente de todas partes del mundo al instante, pero el hecho de concretarse el encuentro es poco frecuente, y de ser posible, el margen de posibilidades de que sea fructífero aunque los datos son más amplios, continúa siendo una incógnita hasta que las personas se conocen cara a cara. Por lo tanto, el contacto visual y auditivo, serán indispensables a la hora del encuentro.

Por otra parte, el conocerse conlleva tiempo, y todas las relaciones, independientemente del modo de comienzo, tienen un tiempo de encuentro, de búsqueda, de descubrimiento inevitable, que sigue siendo el mismo que hace casi setenta y pico de años. Las relaciones pudieron cambiar, pero la esencia de los sentimientos sigue siendo la misma.

Y con el correr de los años, el formato de las revistas, el papel, la edición, han ido cambiando, ya cada vez es menos lo que se edita en papel para dar lugar al medio digital, que día a día lo va dejando atrás, y se extiende a través de las páginas de internet. Pero, el papel al igual que la mirada, o el sonido, seguirá teniendo algunas características especiales y únicas, que hacen que la lectura y el contacto cara a cara sean realmente diferentes.

Quizás en este tiempo que nos toca vivir, a la hora de encontrarnos no será Cancionera en mano, sino celular en mano, al tiempo que una llamada o un mensaje de texto acompañará nuestra llegada al lugar de encuentro. Todo cambia, “todo pasa”, pero también parafraseando a Machado “todo queda”, porque lo “nuestro es pasar”, mas nuestra esencia, nuestros sentimientos, siempre estarán presentes reflejando el ser humano que todos somos y atesoramos.

Finalmente, más allá del transcurso de los años, aunque el modo de comunicarnos ha cambiado sensiblemente; los afectos, las emociones, las pasiones, las alegrías, las desilusiones de las personas son similares, y el contacto cara a cara, así como la lectura a través del papel siguen siendo imprescindibles y de vital importancia en nuestros días.