lunes, 18 de diciembre de 2017

¿CÓMO DESPEDIR EL AÑO?

Un año que cierra, con sus copas amargas y dulces, con risas y llantos, con éxitos y fracasos, porque esa misma dualidad es la que nos habita, de tal forma que se cierra otro ciclo, mejor o peor, no importa, lo que reconforta es no darse por vencidos y seguir adelante estimulados por lo que aún palpita en cada uno de nosotros.

Cada cual brilla a su modo, hay quienes parecen resplandecer con mucha fuerza, otros muy tímidamente apenas alumbran y centellean, y están los que se encienden como velas para iluminar con suavidad y paciencia. Mientras haya un brillo de esperanza en nuestras pupilas habrá también un destello en nuestras fuerzas y anhelos, para aproximarnos a esos sueños que son los que nos permiten continuar el rumbo.

El año se despide y se va, ha asistido a todo tipo de festejos y también a momentos muy difíciles del camino.Hace pocos días una señora indignada ha tocado a la puerta al 2017 para recriminar que ha sido un año terrible, que ha perdido el trabajo, que ha enfermado, que no ha tenido tregua. El año la ha escuchado atento y preocupado le ha contestado.

-¡Cuánto lo siento!, mi intención no ha sido hacerte sufrir, creo que de todo esto debes fortalecerte y no debilitarte, si mal no recuerdo has pasado por años peores y los has superado, eres una mujer resilente nadie va a poder contigo y menos yo, un año que te he te ha puesto piedras en el camino. Si no me falla la memoria has tenido años de dicha en tu vida trata de volver a ellos para recobrar la energía que hoy te hace falta y sigue el camino lo mejor está por venir- ha dicho el 2017.

La mujer con los ojos llenos de lágrimas le ha agradecido, y le ha dejado marchar sin rencor en su corazón.

Andrea Calvete

viernes, 8 de diciembre de 2017

ESTRASBURGO Y SU ESPÍRITU NAVIDEÑO

Hoy quisiera rescatar el espíritu de la Navidad, que en algunos lugares se vive como una verdadera fiesta. Es el caso de Estrasburgo, la capital de la Navidad europea.

Navidad es sinónimo de nacimiento, y si bien es una festividad de origen cristiano en la que se conmemora el nacimiento de Jesús en Belén, en diferentes lugares del mundo se celebra más allá del significado religioso. Un mes en el que se comparten costumbres, rituales y tradiciones adquiridas a lo largo de la historia de la humanidad.

Estrasburgo es una ciudad situada al norte de Francia, en la llanura de Alsacia, declarada patrimonio de la humanidad. Al finalizar la segunda guerra mundial, luego de tres siglos de disputas entre alemanes y franceses, se dio la reconciliación que permitió elegirla como sede del Consejo de Europa.

El 24 de noviembre, casi a un mes de celebrarse la Navidad, comienza la fiesta en las calles de Estrasburgo que se colman de luces y adornos navideños para recibir a personas de diferentes partes del mundo que llegan para dejarse sorprender por el espíritu de la Navidad.

A orillas del Rin y sus afluentes Estrasburgo refleja en sus aguas la tranquilidad y belleza de antiguas casas que parecen haberse quedado perdidas en el tiempo, donde sus puentes unen diferentes partes de la isla que se viste festiva para abrir sus puertas a un increíble mercado de la Navidad.

Al inaugurarse el Mercado de la Navidad o Mercado de Noel - Marché de Noel- se corta el tránsito en el casco histórico de la ciudad y la gente camina por las calles, se abren los puestos navideños para dar comienzo a la celebración, no importa el frío o la lluvia, porque un vino caliente -vin chaud- o chocolate caliente acompañados de diferentes crepes, hacen entrar en calor aún a muy bajas temperaturas. También se degustan comidas típicas que dan al lugar un encanto muy especial.

Artesanías delicadamente talladas y pintadas engalanan los puestos de madera abiertos alrededor de las principales plazas, iluminados de diferentes colores da la sensación de estar en un lugar mágico. Asimismo, diferentes centros culturales reciben a todos quienes estén dispuestos a dejarse sorprender por historia, mitos y cultura.

Uno de los árboles de Navidad más bonitos es el que se levanta en la plaza Kleber, no sólo el árbol es decorado sino que los edificios y los árboles que rodean la plaza se iluminan de diferentes colores. Tanto en el mercado de la Petite France como en la plaza Gutemberg hay enormes buzones decorados en los que los niños pueden dejar sus cartas a Papá Noel.

En esta festividad, el árbol es un gran protagonista, que junto con el pesebre conforman parte de la celebración. Tiene sus orígenes en la antigua creencia germana de que un árbol gigantesco sostenía al mundo y de sus ramas pendían las estrellas, la luna y el sol, de aquí la tradición de poner luces a los árboles.

Si bien alrededor de la Navidad existen como en cualquier celebración intereses económicos, me gustaría destacar la actitud de la  gente en las  las calles que se une a festejar con respeto y tolerancia, para vibrar en una misma frecuencia festiva. Allí no quedan reñidos el espíritu con la materia, ya que se abren para nutrirse el uno del otro, para disfrutar y revivir las costumbres y legados que se repiten año a año. Quienes llegan a Estrasburgo durante estas fechas se contagian de un espíritu festivo y de algarabía como pocas veces visto. Los cánticos en las calles son frecuentes y congregan a muchísimas personas para trasmitir un sentimiento de fraternidad y paz.

Quizás en nuestras latitudes celebremos la Navidad de una manera diferente. No interesa cómo, lo importante es poder celebrar de alguna forma la vida con espíritu entusiasta, ya que siempre hay alguna razón por la que estar agradecidos.

Andrea Calvete


lunes, 4 de diciembre de 2017

PERMANENCIA

Lejana parece tu presencia, se desdibuja como las olas cuando rompen en la orilla. Descalzas las palabras intentan encontrar un contenido en ese rincón en el que aún existes.

Floreces en la tierra mojada, en el perfume de los jazmines, entre los hibiscos desbordantes de colores, en las noches de luna llena…mil y una vez surges como un milagro.

Suspiro profundo, toco ese punto tangencial en el que tomo contacto contigo, surges con una nitidez algo confusa, pero gratificante.

Cercana parece tu presencia cuando te haces presente en cada recuerdo vívido. Te recibo siempre, no importa cómo te manifiestes, sino que permanezcas en mí de alguna forma.

Andrea Calvete

viernes, 1 de diciembre de 2017

PULSEADA

Ahuyentar las preocupaciones se vuelve una obra de ingeniería cuando la cabeza diligente pretende encontrar soluciones eficaces y prácticas. La mente, si bien es un gran instrumento no es fácil de manejar, generalmente nos dirige a su antojo.

Por momentos, nos encadenamos a ciertas realidades sin darnos realmente cuenta, sólo dejándonos llevar por el sistema del cual formamos parte y nos exige seguir sus lineamientos.

Ni que hablar que no estamos ajenos a lo que sucede a nuestro alrededor, y al escuchar ciertas historias macabras el desánimo nos habita y el desasosiego nos sorprende cuando pretendemos detener esa vorágine que no tiene ni pie ni cabeza.

Al enfrentar la rutina algunas tonalidades grises y monótonas suelen opacar el cuadro que coloreamos día a día, el que con delicada paciencia esculpimos fieles a nuestras convicciones, sin embargo, el tallado suele dificultarse cuando ciertas aristas sobresalen y lastiman.

Pero, como todo es mente, quizás ganarle la pulseada no sea tan difícil para quien esté convencido de que vale la pena no resignarse y luchar por lo cree y entiende que es justo y necesario.

Andrea Calvete