lunes, 10 de agosto de 2015

GRIS Y ENCAPOTADO

Pálido, apagado parece desvanecerse entre los diferentes tonos de grises que componen el cielo. Así se para el día frente a un mar que sopla fuertemente, y a nubes encapotadas que lo enciman.

Su ánimo de pocos amigos, enfrenta la jornada e invita a quedarse adentro a calor de una estufa de leña, o un rico chocolate que caliente la tristeza del día.

Un atisbo de sol, parece resplandecer en la lejanía, se cuela discreto como para alentar los ánimos del día, y dejar su sello de energía vital y armonía.

Se oyen las voces de niños que corren y saltan por los charcos de agua de regreso de la escuela, sus risas invaden la tarde y le dan un color inconfundible al día.

Andrea Calvete