jueves, 30 de octubre de 2014

ENTREVISTA A ROBERTO JONES

Roberto Jones nace en Montevideo el 26 de enero de 1942. Es actor, director y docente. Una figura familiar, tanto para los amantes del teatro, como para el público televisivo.



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martes, 28 de octubre de 2014

LAS MUJERES RURALES

Cada 15 de octubre se celebra el “Día Internacional de las Mujeres Rurales”. Una oportunidad para reflexionar sobre las contribuciones y las preocupaciones de muchas mujeres en Uruguay y en el mundo, que han comenzado a construir un gran camino para mejorar la vida familiar rural y de la mujer rural.

Según las Naciones Unidas, en América Latina las mujeres rurales son responsables de más de la mitad de la producción de alimentos, desempeñan un papel importante en la preservación de la biodiversidad y garantizan la soberanía y seguridad alimentaria en la producción de alimentos saludables.

Sin embargo, viven en situación de desigualdad social, política y económica con apenas el 30% de titularidad de la tierra, del 10% de los créditos y del 5% de la asistencia técnica.

Por ello, la FAO afirma que es necesario trabajar en políticas públicas para promover la igualdad de género en el medio rural, e identifica tres situaciones de especial atención:

· El 50% de las mujeres rurales trabajan en empleos rurales no agropecuarios

· Es urgente instrumentar políticas específicas para las trabajadoras rurales familiares no remuneradas, en pos de una mayor equidad en el mundo rural.

· El porcentaje de mujeres a cargo de explotaciones agropecuarias va en aumento

Entre el 8% y el 30% de las explotaciones están a cargo de una mujer. Esta proporción va en aumento, teniendo cada vez mayor importancia para la autonomía económica de las mujeres, la seguridad alimentaria y el bienestar de la sociedad.

Es por ello, que Naciones Unidas señala el desafío de fortalecer su voz, para que los Estados elaboren políticas de apoyo productivo y de protección social, que respondan a sus necesidades como mujer productora y como integrante de una familia. Compatibilizar esta doble perspectiva es un desafío complejo de enfrentar, pero urgente de resolver.

Las Naciones Unidas expresan:

Tenemos que comprometernos, todas y todos, el Estado, la sociedad civil y el sistema internacional, para reconocer las contribuciones y los derechos de las mujeres rurales, incluidos sus derechos a la tierra y los recursos.

En este nuevo siglo la mujer rural no sólo debe enfrentarse a las exigencias del mercado regional sino también al mercado internacional globalizado que muchas veces desmerece la producción artesanal y doméstica. Sin embargo, en las últimas décadas las visiones ecologistas promueven el trabajo de la mujer rural.

Las mujeres rurales tampoco escapan a la demanda del sistema industrial y comercial que exige abastecimiento de materias primas, que en algunos casos no son renovables en relación a las necesidades.

El proceso de tecnificación llevó a la aplicación de un modelo científico lo que le ha traído varios problemas a la mujer rural, entre ellos la exclusión de las actividades productivas y la separación de su hábitat natural.

La mujer rural se para frente a un modelo científico tecnológico clasista y patriarcal que no da cabida a otros modelos culturales.

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miércoles, 22 de octubre de 2014

¿SOMOS POR DENTRO, COMO SOMOS POR FUERA?

La imagen que solemos percibir de una persona no siempre coincide con lo que realmente es. Del mismo modo, cada uno de nosotros da una imagen que quizás no sea la que en definitiva nos gustaría transmitir.

¿Dónde radica el problema de que no haya coincidencia entre lo que aparentamos o realmente somos?

En realidad lo que se ve, lo que nos describe, está estrechamente relacionado con cómo somos por dentro, con los valores que nos sustentan. Nuestro ser se construye desde allí, desde esos conceptos e ideas que nos identifican como personas únicas e irrepetibles, como seres compuestos por el cuerpo y el alma.

Lo que hemos vivido, esas vivencias que nos han marcado son parte de lo que se refleja en esa imagen que proyectamos al mundo.

Sin embargo, las personas somos bastante complejas, y nos lleva mucho tiempo ponernos de acuerdo con lo que sentimos y pensamos, con nuestras contradicciones y desafíos, con nuestros miedos, dudas y sombras, con nuestros claros y oscuros.

La dualidad es parte del conocernos y aceptar a los demás, en esa puja del bien con el mal, de lo femenino con lo masculino, de ser y no ser, que se contraponen y enfrentan, para que podamos lograr encontrar nuestro propio equilibrio.

El conocerse a sí mismo, requiere de una búsqueda personal importante, y no todos la hacemos en la misma etapa de la vida. Algunas personas llevan muchos años corriendo tras ese encuentro, otras sienten que es un camino que hay que transitarlo día a día, pero lo cierto es que todos buscamos lo más íntimo, lo más interno de algún modo.

Probablemente nuestra vestimenta, nuestro corte de pelo, los colores de la ropa expresen gran parte de eso que aún no somos conscientes y que está muy dentro.

Muchas veces colocamos etiquetas fácilmente, estigmatizamos a una persona por como luce, porque a simple vista no sigue los patrones estándar, sin cuestionarnos antes una simple pregunta: ¿Qué nos da derecho a juzgar con tanta facilidad?

Las manzanas más rojas, apetitosas y tentadoras, suelen sorprendernos cuando en su interior encontramos un pequeño gusano que la ha empezado a estropear.

El ser humano al igual que las frutas, algunas veces muestra una imagen que luego al conocerlo en profundidad nos llevamos una sorpresa, porque como dice un viejo refrán: “no es todo oro cuanto brilla”

Cuando conocemos a alguien entran en juego las expectativas que ponemos, la predisposición a descubrir sólo ciertas características, o simplemente dejarnos llevar por las apariencias. También el camino del conocimiento real de alguien, conlleva tiempo, relacionamiento, tolerancia, respeto y apertura al diálogo.

Y de regreso con esos valores, pensamientos o posturas que nos caracterizan, en la medida que transcurren los años podemos ir cambiando la perspectiva. Seguramente, si miramos desde la comodidad, confort y alegría las situaciones se perciban de un modo muy distinto que cuando nos paramos desde el dolor y sufrimiento.

Un gran desafío para cualquier persona es actuar como se piensa sin que haya contradicciones. Posiblemente desde la mejor buena voluntad todos aspiremos a esto, pero al llevarlo a la práctica suele suceder que los ideales, los mejores sentimientos, se vean tentados por las pasiones humanas que en todos habitan.

Y la pregunta ¿Somos por dentro igual que por fuera?, en realidad tiene una suerte de paralelismo con poner una obra de teatro en escena, la fidelidad de la representación en las tablas dependerá de lo que cada uno esté dispuesto a mostrar o a dejar ver, y al mismo tiempo descubrir de los demás. Está íntimamente relacionada con lo sinceros que queramos ser con nosotros mismos.

Dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver, del mismo modo si al pararnos frente al espejo la imagen que vemos reflejada no es la que esperamos, entonces se genera un gran conflicto personal, en el que primero hay que conocerse para luego aceptarse como se es, y si no cambiar lo que se pueda.

La aceptación personal está netamente relacionada al concepto de autoestima, que se adquiere en los primeros años de vida, junto a la familia, a los educadores, son ellos los que nos ayudan a formar esa imagen que cada uno tiene que tener de sí mismo, desde el conocimiento y la búsqueda para poder ser personas libres a la hora de pensar y decidir.

Una autoestima adecuada nos permitirá enfrentar la vida con optimismo, en sano equilibrio emocional, de modo que será posible utilizar todas las herramientas que disponemos para abrirnos paso en la vida.

La imagen que alcanzamos a ver en ese espejo que refleja la vida varía de acuerdo a las experiencias personales, la personalidad, y el toque subjetivo que dan nuestro cerebro y alma.

Asimismo, todo ser humano tiene sus contradicciones propias, a ellas debemos sumar las de quienes nos rodean. Y como cada día es un comienzo nuevo, es importante aceptar ¿quiénes somos y qué queremos?

Quizás, el desnudarse y mirarse a un espejo sin tapujos, sin ropas que incomoden o aprieten, no sea un ejercicio sencillo, dada nuestra educación, nuestros preconceptos, o simplemente el no querer ver algo que no estamos dispuestos a asumir. El encuentro con uno mismo es algo que si bien es necesario, y requiere de una importante labor de introspección, no es sencillo de lograr, porque conlleva estar dispuestos a enfrentar una serie de desafíos.

El pararnos a conversar con nuestros defectos, nuestras fallas, nuestros relatos más íntimos, es una tarea complicada, que nos hace reconocer y ver lo que nos duele. Es siempre más sencillo ver las virtudes, las cosas positivas que tenemos, ya que lo negativo encierra de por si aceptar una negación, y ya allí comienza el primer problema, y es reconocer lo que no somos… y habrá tantas cosas que no somos y que sí esperamos o soñamos ser.

Quizás un gran desafío que tengamos por delante sea trabajar para que coincidan esa imagen, esa apariencia con nuestro ser más profundo, para poder ser auténticos con nosotros mismos y con los demás.

domingo, 19 de octubre de 2014

PEDRO FIGARI

Pedro Figari nace en Montevideo en 1861en el seno de una familia de inmigrantes genoveses. Creció en una ciudad que aún mostraba trazas coloniales y sus costumbres.


Don Pedro Figari: Un constructor del Uruguay.

Video del programa:


miércoles, 8 de octubre de 2014

LA BÚSQUEDA DE LA VERDAD

Un tema que ha dado lugar a distintas corrientes filosóficas, que ha desafiado al tiempo y al espacio, y que continúa hoy siendo un disparador de debate, diálogo y búsqueda.

La relatividad y esencia de la verdad, se han expresado través de diferentes simbologías, que dejan de manifiesto la permanente búsqueda del hombre por conocerse a sí mismo y al Universo que lo rodea.

Tantas verdades como individuos existen en la Galaxia, tan discutibles y respetables todas ellas. Aunque tras el correr vertiginoso de la tecnología y la globalización, se han desdibujado valores, entre ellos el respeto y la tolerancia entre las personas.

La vida es permanente búsqueda, cuestionamiento, enfrentamiento a diferentes realidades, algunas veces contrapuestas, difíciles de aceptar o comprender.

El navegar por la búsqueda interior es un pendiente de este siglo XXI que ha puesto sus cartas en el avance tecnológico, en la búsqueda de soluciones instantáneas para todo, olvidando que el hombre es un ser espiritual que en la medida que adormece está parte de su ser, se le hace mucho más complejo encontrar esas respuestas existenciales tras las que ha corrido a lo largo de los tiempos.

De la mano de la verdad, se filtra solapada la mentira, envuelta de engaño, distorsión y omisión de información. Sin embargo, la mentira suele ser desenmascarada con el tiempo, y sale a luz lo que es y no lo que ella hubiera querido que fuera.

Cruzar la delgada línea entre la verdad y la mentira es cuestión de segundos, y requiere tan sólo de contar la parte que nos interesa en omisión de la sustancial de la información que se maneja, o manipular lo que deseamos transmitir para lograr un determinado cometido.

En mundo que manipula a sus integrantes con mucha facilidad es necesario saber ¿dónde estamos parados, qué buscamos, qué queremos, qué anhelamos, qué sentimos?, para poder ser libre pensadores, para poder tomar nuestras propias decisiones y aproximarnos a esa verdad, tras la que posible corramos una vida entera.