lunes, 10 de octubre de 2011

LOS DIEZ MANDAMIENTOS DEL SIGLO XXI

Por Andrea Calvete

Si bien los diez mandamientos establecidos en la Biblia siguen vigentes, el hombre del siglo XXI se las ha ingeniado para establecer un tabloide que le asegure confort, seguridad, estabilidad material y si es posible psicológica, sin demasiados escrúpulos.

Por cierto, los diez mandatos del siglo XXI distan años luz de aquellos que figuran en la Biblia, y posiblemente le aseguren al hombre actual su propia destrucción, lenta como quien consume pequeñas dosis de veneno.

Según la Biblia, Moisés subió al Monte Sinaí y permaneció en su cima cuarenta días y cuarenta noches, al cabo de los cuales Dios le dio dos tablas de piedra con los diez mandamientos.

1- Amarás a Dios sobre todas las cosas

2- No tomarás el nombre de Dios en vano

3- Santificarás el día del Señor

4- Honrarás a tu padre y a tu madre

5- No matarás

6- No cometerás actos impuros

7- No robarás

8- No levantarás falsos testimonios ni mentiras

9- No consentirás pensamientos ni deseos impuros

10-No codiciarás los bienes ajenos

Los diez mandamientos del siglo XXI denotan características del hombre y la sociedad actual. Dan a conocer un mundo marcado por la tecnología, guiado por el consumo, e individuos insatisfechos en busca por alcanzar más, sin importar la pérdida progresiva de valores humanos imprescindibles para que el hombre sienta pleno y satisfecho.

A continuación los nuevos mandamientos del siglo XXI:

1- Te amarás antes que nada y por encima de todo

2- No recordarás a Dios salvo cuando las cosas se pongan difíciles

3- Honrarás a tu padre y a tu madre, cuando estén por venir las calificaciones, te estés por ir de vacaciones, precises dinero o que te cuiden los niños.
4- Tu codicia te cegará por alcanzar todo lo posible, y tus valores se esfumarán como el humo.
5- Los fines justificarán los medios, caiga quien caiga.

6- Tus pensamientos competirán de noche y de día con cuanto ser te rodee, y no importará la calidad de los mismos.

7- No matarás salvo que te veas amenazado vos o tu familia, allí olvidarás cualquier acto de piedad o lástima.
8- Obtendrás toda la información posible a través de Internet, total todo está allí, y los derechos de autor casi ni valen dentro de los millones de publicaciones, así que ya no es un acto de piratería copiar material protegido sino un acto común.

9- Tu egoísmo te envolverá en tu burbuja, allí te encontrarás a salvo y en paz

10- Correrás detrás de una felicidad utópica, donde reinarán los valores materiales por encima de todos los demás, hasta que se te agoten los minutos de tu día.

Pero ya que esbocé estos diez mandamientos de este siglo XXI me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre cada punto.

1- Te amarás antes que nada y por encima de todo

El yo siempre vigente.Primarán las necesidades personales, los deseos, los pensamientos, tras esa búsqueda incesante de satisfacer a ese ser único y especial, centro del universo. Que en realidad no es tal, sino que poco importa lo que piense cada individuo, ya que los movimientos sociales de todo tipo se dirigen a las masas en búsqueda de respuestas y adhesión.

2- No recordarás a Dios salvo cuando las cosas se pongan difíciles

Es como dice el dicho:“te acordarás de Santa Bárbara cuando truena”, porque si todo te va de maravillas, quizás te olvides de la existencia de un ser superior capaz de ayudarte. Ahora sí, si las cosas no te salen como esperabas o aparecen las contrariedades te volverás más creyente que el Papa, total nunca es tarde para redimirse.

3- Honrarás a tu padre y a tu madre, cuando estén por venir las calificaciones, te estés por ir de vacaciones, precises dinero o que te cuiden los niños.

Los padres en este esquema de vida vertiginoso ya tienen poca cabida, salvo cuando las “papas queman”, entonces allí nos acordaremos de su existencia para que nos ayuden.

4- Tu codicia te cegará por alcanzar todo lo posible, y tus valores se esfumarán como el humo.

En este siglo XXI el hombre se ha cegado por la codicia, cada vez busca más, cada vez necesita más, para “llenar su vida, para satisfacer todas sus necesidades “. Pero, en realidad nos vemos enfrentados a una era donde los valores morales se van perdiendo lentamente, se desdibujan tras esa carrera vertiginosa por alcanzar más, por llegar más lejos. Y es así que en esa vorágine por satisfacer la codicia, la miopía social avanza ylos valores se hacen cada vez menos nítidos.

5- Los fines justificarán los medios, caiga quien caiga

Y corrompidos por la codicia, todos los medios para alcanzar las metas serán absolutamente válidos, no habrá ningún tipo de cuestionamiento salvo alcanzar las metas. Y allí ojo, si te vas de vacaciones y dejás tu lugar libre cuidado cuando vuelvas, podría no estar más tu silla.

6- Tus pensamientos competirán de noche y de día con cuanto ser te rodee, y no importará la calidad de los mismos.

Y como la vida es una continua competencia, como diría Darwin, por la supervivencia, a esto deberemos sumar que cada vez hay más gente capacitada, que la demanda de trabajo es superior a la oferta, que las crisis económicas en los diferentes países del mundo son el caballito de batalla para que te digan:“aprovechá lo que te den porque no hay trabajo”, no importa si te pagan poco, te explotan o estás en negro, no tenés demasiadas alternativas.

7- No matarás salvo que te veas amenazado vos o tu familia, allí olvidarás cualquier acto de piedad o lástima.

Y en un mundo donde prima la violencia ya no quedan muchas opciones más que defenderse, sino posiblemente no salves tu vida. Pero cuidado, si te defendés por más que sea en defensa propia podés terminar en la cárcel de por vida, así que asesorate bien con un abogado para que nada pueda ser usado en tu contra.

8- Obtendrás toda la información posible a través de Internet, total todo está allí, y los derechos de autor casi ni valen dentro de los millones de publicaciones, así que ya no es un acto de piratería copiar material protegido sino un acto común.

Hace unos años atrás la piratería estaba muy mal vista, ahora es frecuente, bajás la música de Internet, películas, material de todo tipo, ya la Red es un espacio público de libre acceso.Así que ningún cargo de conciencia, los autores ya no firmarán más sus obras, total ¡qué más da!

9- Tu egoísmo te envolverá en tu burbuja, allí te encontrarás a salvo y en paz

Imaginate que si ya andás por el noveno punto, ya todo te importa muy poco, te encerrás en tu mundo y los demás que exploten, y volvés al primero “yo el centro del universo”, digamos que volvemos a la Edad Media.

Y como dice el grupo de rock uruguayo la Vela Puerca “Es mucha la agonía y tú con un café, seguro por la noche va a ser un champán, ya lo tenés todo, pero querés más, no sea que le dejes algo a los demás”, y así nuevamente el egoísmo presente en primera persona.

10- Correrás detrás de una felicidad utópica, donde reinarán los valores materiales por encima de todos los demás, hasta que se te agoten los minutos de tu día.

Ni que hablar que al llegar a este punto ya pasaste todos los obstáculos habidos y por haber, te quedan muy pocos escrúpulos, y demasiadas necesidades por satisfacer, que posiblemente no las alcances porque es el cuento de nunca acabar, siempre corrés por más y más… me pregunto¿hasta dónde?

Reconozco que es una crítica bastante severa al mundo que nos toca vivir, pero si lo abordo con medias tintas quizás no sea efectivo lo que quiero transmitir. Para apelar al pensamiento crítico es necesario analizar pausada y detenidamente la realidad, aunque sea dura y nos pese, porque de lo contrario no será posible hallar soluciones.

Posiblemente, todos seamos culpables de esta situación, ya sea por cuidar nuestro puesto de trabajo, nuestra calidad de vida, nuestras familias, o por pensar que desde lo individual no es posible lograr un cambio, pero cada grano de arena sumado puede llegar a ser una gran herramienta para revertir la situación.

Finalmente, sin ánimo de ofender a ningún creyente o practicante, como tampoco a aquellos que detentan el poder o nadie en particular, simplemente a modo de reflexión de los tiempos que nos tocan vivir, han sido dedicadas estas reflexiones, y ahora sólo resta que cada uno nos pongamos el sayo que nos corresponda.