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CARTA AL OLVIDO


Quisiera no olvidar los gratos momentos de mi vida, las personas que de alguna manera me han ayudado a ser quien soy, a mis amigos y seres amados, a los que con su mano dura me han posibilitado que fuera una mejor persona, a los que  me han ayudado a cambiar, a todos y a cada uno de ellos los quiero llevar junto a mí.

Pero la memoria me ha comenzado a fallar, y algunas veces me encuentro recordando acontecimientos que ya no me fío si han sucedido, o son parte de esos recuerdos que he incorporado, pero dudo que sean del todo certeros.

A ti mi querido amigo OLVIDO, tantas veces te he llamado para que me ayudaras a borrar de la memoria lo que me molestaba o me dolía, sé que me has permitido continuar dejando de lado lo que asfixiaba o me carcomía.

Hoy te digo, has hecho tu labor, pero ahora no quisiera olvidar más nada, quiero recordar con alegría, con pasión, con las fuerzas renovadas, pero para eso preciso no olvidar, requiero de fortaleza para reconstruir cada grieta, cada pedacito roto. Me armaré de paciencia, dibujaré en mi cara una sonrisa, y dejaré lo innecesario a un lado del camino, para continuar con fe y esperanza porque lo mejor está aquí y ahora.

Se me acorta el tiempo, y en estas escasas líneas que me quedan me despido de ti, para que te marches a donde más te plazca, te agradezco infinitamente haberme acompañado, pero ya no olvidaré nada más , porque sólo llevaré conmigo lo que me nutre y me enriquece, así que no será necesario borrar nada, por eso no entenderás porque has llegado hasta aquí, pero lo cierto es que este remanso en el que te dejo no encontrarás lugar preocuparte.

Me despido de ti con un abrazo inmenso, sé feliz porque ya has trabajado bastante, es tiempo de que descanses y te retires.

Así la Gratitud se despidió del Olvido, y se encaminó a agradecer lo que le restaba por andar. El Olvido luego de leer esta carta, ya no recordó más nada, se echó a volar porque las ventanas estaban abiertas de par en par y se acostó debajo del jazmín donde quedó profundamente dormido.

Andrea Calvete

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