domingo, 17 de mayo de 2020

EL SECRETO DE LA ROSA

Cada pétalo suave y colorido esconde un misterio que sólo es posible develar en la medida que inhalamos su perfume. Delicadamente, nos invita a descubrir su perfección y belleza, ante la que quedamos absortos.

La rosa tiene ese don innato de encantar con su aura especial, con ese enorme manto que sólo es posible conocer en la medida que nos abrimos a descubrirla y apreciarla.

Tal vez, no todos estemos preparados para que se nos devele un secreto, o al menos estemos receptivos o atentos… Lo cierto, es que para poder percibirlo hay que estar abiertos y entusiasmados para traspasar ese umbral en donde habita la magia.

Tímida y distante, espera a que nos acerquemos a disfrutarla, a sentirla, y así poner en juego todos nuestros sentidos.

Dice un antiguo proverbio chino que “un poco de fragancia siempre queda impregnada en la mano que regala rosas”. La rosa es símbolo sagrado en occidente, ha sido concebida como el centro espiritual del ser. Sus cinco pétalos se los correlaciona con el pentagrama, y tienen que ver con los cuatro elementos: agua, tierra, aire y fuego, y el quinto elemento esa quintaesencia que tiene correlación con lo que trasciende más allá de lo tangible.

El secreto de la rosa se insinúa al inspirar su aroma, se eleva mientras lentamente despertamos a su magnético encanto, y trascendemos un peldaño en el camino del conocimiento y del misticismo.

Tal vez, no todos estemos preparados para que se nos devele un secreto, o al menos estemos receptivos o atentos… Lo cierto, es que para poder percibirlo hay que estar abiertos y entusiasmados para traspasar ese umbral en donde la habita la magia.

Andrea Calvete