martes, 11 de octubre de 2016

¿CUÁNTO PESAN LOS PENSAMIENTOS?

Día tras día somos la materia prima del mundo en el que vivimos. Sin darnos cuenta, por más que protestamos contra un sinfín de situaciones, éstas tienen correlación con cada decisión que tomamos, con cada pensamiento que elaboramos y expresamos.

Es así que si tomamos conciencia de nuestras responsabilidades, derechos y deberes, pronto podremos ver que el mundo como lo hemos creado es consecuencia de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones. Por lo tanto, difícilmente podamos cambiar algo si no empezamos por nuestro pensamiento, que es el timón de nuestras acciones. También es necesario tener presente que el tríptico pensamiento, palabra y acción camine con cierto grado de coherencia, si no de nada servirá alinearnos a nuestros pensamientos.

Algunas veces nos negamos a ver que un montón de situaciones que parecen no tener fin son mera consecuencia de un estado de derrotismo y angustia que nos invaden, que nos predisponen a ver pocas puertas de salida o posibilidades. Desde luego, quien está deprimido por alguna causa específica este sentimiento aflorará rápidamente. Pero si bien no es sencillo levantarnos cuando tocamos fondo, tampoco es imposible. El primer paso quizás sea mirar a nuestro alrededor con detenimiento, para descubrir que hay alguna persona a la que realmente importamos, nos quiere y nos necesita.

La vida te da mil y una razones para estar mal, pero también te da muchas para estar bien, lo importante es verlas y negociar con nuestro pensamiento que se interpone y nos muestra el medio vaso vacío. Que nuestro pensamiento se sincere con nosotros mismos y no nos haga trampa, la luz está aún en los días nublados, sólo es cuestión de abrir las ventanas. Los pensamientos pueden tener un enorme peso en cada decisión, en cada paso que damos, por lo tanto, debemos analizarlos con detenimiento para no dejar que nos invadan aquellos que lo único que hacen es paralizarnos y oscurecer nuestros días.

Andrea Calvete




miércoles, 5 de octubre de 2016

¿CÓMO DISEÑAR NUESTRA SECUENCIA?

Día tras día se suman diferentes actos en nuestras vidas, algunos parecen no tener demasiado sentido, pero están allí delante nuestro intentando decirnos algo. ¿Pero qué?, una pregunta que seguramente se han planteado infinidad de veces, o simplemente ¿por qué a mí?

Más allá de las posibles respuestas el tiempo no se detiene y da paso a nuevos acontecimientos que se van encadenando lentamente, y cuando queremos acordar se ha tejido un sinfín de hechos que no alcanzamos a entender y que se suceden en forma secuencial, como un guión cinematográfico, sólo que ésta es nuestra propia película.

¿Somos protagonistas de este film o meros espectadores? La respuesta a esta pregunta es clave para saber dónde nos ubicamos a la hora de definir qué papel queremos jugar en nuestra propia vida. No cabe duda que en la medida que más nos involucremos con todo lo que vivimos protagonizamos mejor nuestra historia.

Año tras año vemos que el almanaque cada vez va más prisa, y entonces al hacer una pequeña pausa nos damos cuenta que el trayecto se acorta, y es quizás este el momento de cambiar el orden secuencial de lo que estamos viviendo. Por ejemplo decidimos priorizar en aquello que nos gusta nos satisface o nos llena de plenitud, para dejar atrás lo que resta y nos quita energía.

Inevitablemente corremos diariamente tras nuevas metas y desafíos, sin embargo, es importante no olvidar que “el que mucho abarca poco aprieta”, y que el tiempo es un bien muy preciado que lentamente se nos escapa de nuestras manos.

El estado anímico que nos habita hace que vivamos las etapas de diferente manera y concomitantemente dependiendo de cómo van saliendo nuestras cosas nos vestimos de mejor o peor humor. De esta forma se va gestando una secuencia única y diferente en cada uno de nosotros que se corresponde a nuestro ciclo de vida.

Quizás es hora de decidir ¿cómo diseñar esa secuencia que dará forma a los sucesivos días que nos queden por vivir? Si bien “el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional”, está en cada uno de nosotros ver cómo nos levantamos cuando hemos caído en un pozo para no quedar enterrados en él, y si hemos tropezado a levantarnos porque de cada golpe se aprende y se sale fortalecido en la vida.

Andrea Calvete