martes, 9 de junio de 2015

REFUGIO

Rincón escondido,

lejano y querido,

al que algunas veces

se llega dormido.


Otras muy despierto,

donde los minutos

se escapan enteros,

se entrelazan besos

se cruzan los cielos.


Lugar encantado,

donde vuela el tiempo,

donde las caricias,

rozan los misterios.


Almohadón de pluma

mullido y muy terso,

en el que recostamos

deseos y sueños.


Refugio del alma,

y del cuerpo entero,

cobija pasiones,

soporta desvelos,

y todo lo sabe,

sin cuestionamientos,

sin prisas, ni pausas,

solo con silencios.

Andrea Calvete