martes, 30 de junio de 2015

MIRADA PERDIDA


Una fría mirada camina descalza,

anda anestesiada con los ojos

clavados en el vacío profundo,

inmersos en la nada,

que es vasta y extensa.


Ya no quedan alternativas seductoras,

o posibles redes que le hagan sucumbir,

no hay embrujo, ni hechizo

que le amainen la tristeza,

que le dobleguen la amargura;

sabe a hiel, a profunda desazón.


Cabizbaja camina solapada,

ya no quiere encontrarse

con nadie, ni con nada.


En su andar cansino,

aún se percibe un destello de claridad,

casi perdido y olvidado.

Sin embargo, sus iris delatan

que allí hubo una fecunda

y gloriosa vida.


Sólo es cuestión impulsar,

de encender esa llama de vida,

que parece perderse,

y dejar que fluya otra vez.


Tarde o temprano,

el primer viento de la mañana,

la impulsará a volar

alto, muy alto, sólo es cuestión

de esperar a que se produzca

el milagro y trascienda.


Andrea Calvete