lunes, 9 de marzo de 2015

CRISANTEMOS MORADOS

Reina de las flores de otoño, lleva consigo siglos de crianza y cultivo de los japoneses, nobles y coloridas. Hoy llegan con un toque nostálgico, algo resquebrajados, como marchitos por el sol que les da vida.

Despiertan esa sensación de desesperación y angustia ¿Será su simplicidad y perfección la que invita a sumergirse muy hondo?... Quizás, tal vez…

Se resquebrajan pétalo a pétalo, inspiración tras inspiración, perdidos en los tristes ojos de la noche, sin destello de luna.

A pesar de su amplia gama de colores parecen todos unificarse en el color morado, no llegan a tener la alegría y la pasión del rojo, quedan allí a medio camino, cansinos.

Dejos de tristeza cargan los crisantemos como lágrimas que caen desde lo más profundo, para acariciar un dolor punzante e intenso.

Andrea Calvete